La empresa Harken de Estados Unidos pidió a las autoridades del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), la autorización para iniciar los trabajos de perforación de pozos y comprobar si existe petróleo en Panamá.
Según informó el vice ministro de Comercio Interior, Manuel José Paredes, la empresa ya hizo los estudios geotécnicos de las zonas que serán perforadas, y ha solicitado autorización para continuar con esta fase.
Explicó que la ley permite tres fases de contrato, la primera es la de exploración en donde solo la empresa puede analizar el sitio donde cree que hay petróleo.
La segunda, es la de explotación, en donde la empresa ya puede abrir pozos en el suelo para confirmar si hay petróleo y la última fase es la de producción.
Harken deberá realizar una serie de estudios y presentar sus fianzas para poder iniciar con la explotación.
Durante el pasado congreso realizado en Panamá en el mes de abril, donde participaron especialistas en cocodrilos, se invitó a la ANAM a realizar un estudio para establecer la reubicación de los animales y un plan de manejo.
A la bióloga le preocupa que se les deje la vía libre a los cocodrilos, ya que si no hay un plan organizado de protección, a esta especie en extinción, pueden desaparecer y los humanos ingresar a su hábitat.
"Mientras se mantengan poblaciones controladas, viven bien cerca de los humanos, ya que son importantes para preservar la cuenca y sus niveles de agua", indicó Anaya.
Sobre la petición realizada por los especialistas en cocodrilos, la directora de la Autoridad Nacional del Ambiente, Ligia Castro expresó que no se ha hecho una solicitud formal a la entidad.
Castro informó que en el área de la cuenca donde ocurrió la tragedia con el pescador la maneja directamente la Autoridad del Canal de Panamá.
Este diario trató de contactar a los biologos de la oficina de Vida Silvestre de la ANAM, pero no se pudo establecer la comunicación.
Miraflores, en las riberas del Canal, es un área de reserva natural.
Están cubiertos de escamas muy duras en forma de escudo; viven en los ríos de regiones intertropicales y son muy temidos por su voracidad.
Las hembras ponen entre entre 9 a 80 huevos.