La empresa israelí On Track Innovations Ltd. (OTI), dueña de OTI Panamá, contratada por el Ministerio de Seguridad por casi 7 millones de dólares para el suministro de visas electrónicas biométricas y de control de frontera, fue demandada por un consorcio en Costa Rica por supuesto incumplimiento de contrato.
La acción fue interpuesta por la empresa Grupo Easy Fuel, S.A. por 6.3 millones de dólares en el 2007.
OTI instalaría un sistema electrónico de control de gasto de combustible en vehículos y estaciones de gasolinas en el 2005, pero poco tiempo después de unirse a Easy Fuel rescindió el contrato.
Easy Fuel indicó que el sistema enfrentó “fallas en el software” y que “nunca fue solucionado por la firma israelí”, según reportó el semanario el Financiero.com de Costa Rica, lo que le produjo pérdidas.