Los dueños de negocios bares, cantinas, restaurantes, hoteles y las empresas tabacaleras, expresaron ayer su desacuerdo con el plazo de tres meses que le dio el Ejecutivo para eliminar los espacios para fumadores y el etiquetado en las cajetillas.
Lo anterior fue revelado por Nélida Gligo, miembro de la Coalición Panameña contra el Tabaquismo (COPACET), quien destacó que otro punto de discordia es la solicitud de los quejosos de dejar un área exclusivo para fumadores.
Los hoteleros han señalado que muchos turistas llegan al país, se hospedan y necesitan un área para fumar, pero al no permitirle esto, se irán ocasionándoles pérdidas a sus negocios.
Sin embargo, esta situación no ha impedido que las autoridades de salud establezcan que en los lugares cerrados y públicos no se pueda fumar.
Según la nueva ley antitabaco, sólo será permitido fumar en las calles.
La norma prohíbe fumar en áreas como los prostíbulos, cines, bodegas, bares, casinos, café internet, discotecas y hasta en los vehículos del Estado.
En Panamá, unas dos mil personas mueren cada año por cáncer pulmonar producido por fumar cigarrillo.