La caída general del poder de compra de los panameños, debido principalmente a la crisis mundial del petróleo, preocupa a la Cámara de Comercio y al Sindicato de Industriales de Panamá.
Esto, unido a factores internacionales como la turbulencia financiera del mundo, la baja en la situación económica de Estados Unidos y la burbuja inmobiliaria existente en Panamá, hacen ver al 2008 con cautela.