Los empresarios israelíes Shimon Yelinek y Oris Zoller se acusaron ayer mutuamente de ser los autores intelectuales del tráfico de 3,000 fusiles AK-47 que pararon en manos de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y que ha provocado una investigación de la Organización de Estados Americanos (OEA).
El empresario Shimon Yelinek, mencionado como uno de los implicados en el tráfico de 3,000 fusiles AK-47, aseguró que Oris Zoller, representante de la compañía GIRSA, que actuó como intermediaria, se reunió en Miami con miembros del Estado Mayor Nicaragüense y un representante de industrias militares rusas, quienes pretendían concretar el negocio en el continente africano.
En una declaración escrita entregada a la Fiscalía de Drogas, que adelanta las investigaciones sobre el trasiego de armas, Yelinek afirmó que en ese encuentro se encontraba un general nicaragüense de apellido Calderón, quien realizaba negociaciones con Zoller para materializar la venta de armas en Africa.
Según el empresario de origen israelí, a principios del año 2000 Zoller le fue presentado en Nicaragua por Marco Shrem, quien le aseguró que se trataba de una persona de gran reputación e influencia en el continente africano.
Explicó que en esa reunión Zoller le propuso ver el inventario de la Policía de Nicaragua, pero que tras observar la calidad de las armas, decidió no adoptar ninguna posición y luego este año volvió a encontrarse con él en Guatemala.
Más tarde Zoller lo invitó nuevamente a Nicaragua para ver el mismo inventario de armas que había visto a principios de 2000, debido a que se le afirmó que la calidad había mejorado y que en esa ocasión los acompañó Uzi Kiselevitch.
Sostuvo que al observar se trataba del mismo material bélico, no aceptó conversar sobre este tema y luego sólo tuvo relaciones con Zoller vía telefónica, y éste intentó convencerlo nuevamente de conseguirle clientes potenciales en Africa.
Alegó que luego Zoller lo contactó nuevamente con la propuesta de participar en otro inventario que pertenece al gobierno de Nicaragua, tal cosa en términos especiales, y que dicha compra debía concluirse antes de las elecciones en Nicaragua.
También aclaró que no conoce a ningún funcionario de la Policía Nacional y que no ha tenido relación comercial con esta institución.
Por su parte, Oris Zoller en una entrevista publicada ayer por el Nuevo Diario de Nicaragua, indicó que fue engañado por Yelinek en este caso.
"Yo fui engañado por Shimon Yelinek, uno de los intermediarios entre GIRSA y la Policía de Panamá, el problema es que este hombre se fue a huir y ahora nadie sabe en dónde está", dijo Zoller.
Refiriéndose siempre a Shimon Yelinek, expresó que éste actuó "como un delincuente, ya que no tuvo reparos para involucrar en este problema a los gobiernos de Nicaragua y Panamá".
Zoller nos confió que además de estar apenado, "temo por mi seguridad", porque tiene diez años de vivir en Guatemala y seis años de estar casado con una guatemalteca. "Yo aquí en Guatemala, tengo a mi esposa y a mis hijos. Si yo fuera culpable ya no estuviera aquí, en este país", agregó.