La Comisión de Hacienda del Consejo Municipal se declaró ayer en sesión permanente, hasta lograr un acuerdo en el ajuste de los impuestos.
Las autoridades municipales, que en un inicio propusieron un tope de 3 mil dólares, lo bajaron a mil 500, pero aún así los empresarios no lo aceptan.
Gilberto Arosemena, representante de las empresas arrendatarias, señaló que esa cifra es muy alta.
Mientras , Javier Said, de la Cámara de Comercio, pidió al municipio que entregue los informes de las recaudaciones que obtendrán y cómo se utilizarán.