Las empresas ganadoras de las licitaciones para brindar el servicio de transporte en la capital, tomarán control de todos los llamados "diablos rojos" que estén en su concesionaria y los utilizarán hasta que sean reemplazados por la nueva flota.
El ministro de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu, dijo ayer en Debate Abiertoque las empresas ganadoras tienen el "compromiso de revisar constantemente esos buses para que estén en condiciones óptimas hasta que sean sacados de circulación.
Para garantizar el buen estado de estos buses en el período de transición, el ministro Papadimitriu anunció que se levantará la restricción existente de importar piezas para los actuales buses, y de esta manera evitar que se sigan "emparapetando y soldando" las piezas que se dañen.
Esta prohibición se aprobó durante la administración anterior, cuando estaba en proyecto la implementación del Transmóvil, lo que agravó el problema del transporte en la ciudad de Panamá, porque la demanda siguió creciendo y los buses por falta de repuestos se iban dañando y por ende, tenían que salir del sistema.
El ministro de la Presidencia sustentó que uno de los puntos de importancia que será tomado en cuenta para la adjudicación de la licitación, es el tiempo en que la empresa se compromete a traer los buses que se necesitan en el nuevo sistema.
En otro aspecto, el funcionario dijo que el Gobierno está en conversaciones con los transportistas para establecer el monto de la compensación que les darán, porque “no es justo que se les arranque el bus a las personas sin darles nada".