De la forma como ha sido planteada la licitación de la Caja de Seguro Social (CSS) para el alquiler de 97 ambulancias, a un costo de 24 millones de dólares, las empresas privadas que brindan el servicio no podrían participar de ese acto.
Ninguna empresa cumple los requisitos del pliego de cargos, comentó Kanddy Araujo, gerente general del Grupo Vive, quien señaló que no es una licitación justa y que, además, no tienen la capacidad para suministrar esa flota.

El periodista y comentarista de Lo Mejor del Boxeo Juan Carlos Tapia realizó el mismo planteamiento la noche del jueves durante sus comentarios políticos
Tapia no duda en pensar que al final se terminará financiando a la empresa que gane el acto y los equipos no van a costar el monto establecido.
Para el comentarista, este tema es un "ejemplo de ignorancia o tiene olor de corrupción" y no descarta que ni la Contraloría General de la República ni el Ejecutivo le den el refrendo al contrato.
De hecho, el viceministro de Economía, Iván Zarak, sostuvo en entrevista a Telemetro que la Contraloría es la que tiene la última palabra en este tema.
Recordó que como ente regente y fiscalizador, la Contraloría verificará si se está cumpliendo con todos los parámetros y, con base en eso, emitirá su refrendo o rechazará la licitación.
La gerente del Grupo Vive es del concepto que al otorgar ese contrato de alquiler a una sola empresa y si esta no brinda el servicio requerido, el Estado se corre un riesgo, ya que perdería la inversión.
Apuesta que mejor habría sido que la CSS segmentara el servicio por sectores, permitiendo la oportunidad para que la empresa privada participe.
La situación está en que ninguna de estas empresas tiene la inversión hecha y muchos menos se atreve a hacerla si no existe garantía de que se van a ganar el contrato.
Al respecto, Jaime Alemán, de la CSS, no respalda esa propuesta porque se estaría planteando una privatización y con el sistema de alquiler, la institución tendrá el control sobre este servicio.
Al vencer el contrato, flota pasará a manos de la CSS
Para sustentar el acto público, las autoridades de la Caja del Seguro Social (CSS) están aplicando el modelo de un arrendamiento financiado en el que, además de alquilar ambulancias, la empresa que se gane la licitación se encargará del mantenimiento y de las piezas. Incluso, de las pólizas de seguro y los trámites de placa de las unidades que suministren.
La CSS financiará el alquiler y terminados los cuatro años del contrato, las unidades pasarán a ser de la entidad.
Otro punto es que dentro de las cláusulas del contrato, además de las 97 ambulancias, la empresa debe garantizar 10 más, las que se usarán en reemplazo de alguna que esté en reparación, a fin de que el servicio se brinde 24/7, todo el año.