La Caja de Seguro Social (CSS) logró que empresas locales que suministraban insumos para el tratamiento de hemodiálisis a “altos precios”, redujeran en un 30% los costos, lo que representa un ahorro de B/ 10 millones.
Actualmente, estas compañías brindan el servicio de hemodiálisis a un costo mensual de B/ 2,150 por paciente.
Esto representa B/ 25 mil 800 anuales por cada uno de los 877 pacientes que hay en el país.
El director de la CSS, Guillermo Sáez-Llorens, explicó que durante un viaje a Colombia recibió una propuesta de la compañía SaludCoop, para brindar el servicio de hemodiálisis a B/ 1,750, que incluye instalación de equipos y adecuación de estructuras.
“Ante esta propuesta, le pedimos a los proveedores nacionales que bajaran los precios... negociando y presionando accedieron una más que otra,” expresó.
Las dos compañías que brindan los insumos de hemodiálisis en Panamá son Promex y Baxter.
La primera accedió a reducir costos de B/ 2,150 a B/ 1,512 ; mientras que Baxter, bajó a B/ 1,750.
No hay represalia. Aunque las empresas venían ofreciendo los insumos a altos precios y aceptaron disminuirlos, el director de la CSS señaló que no tomará ninguna clase de represalia en su contra.
“Son empresas nacionales y vamos a seguir trabajando con ellas, ayudando a la economía nacional y si están dispuestas a cambiar su política anterior y bajar los precios, seguiremos negociando con ellas”, advirtió.
Agregó que espera que en dos semanas pueda estar cerrando negociaciones para anunciar con quién será el contrato.
Ahorro para inversión. En tanto, David Ocálagan, vocero de los pacientes de hemodiálisis, dijo que este ahorro es bueno, siempre y cuando se invierta en “mejoras” para las propias salas de hemodiálisis. “Los ahorros son buenos, pero si no se invierten para mejorar la calidad y condición de los pacientes, de nada sirven”, manifestó.
Indicó que los pacientes de hemodiálisis atraviesan “por muchos problemas” en la actualidad, como la falta de enfermeras para su debida atención y el hacinamiento.
“Hay pacientes que acuden a recibir el tratamiento a las 2 de la madrugada, esto no puede continuar”, precisó.