Proyecto
- Agua residual
- Los estudios que se utilizaron en 2006 para iniciar la obra revelaron que en la bahía de Panamá se descargaban 280,000 metros cúbicos de agua residual diaria, equivalente a 124 piscinas olímpicas.
- Resultados
- Ocho años después, el balance de los primeros resultados alcanzados por la operación de la planta de tratamiento revela que se dejaron de verter 129,600 metros cúbicos de aguas residuales a la bahía de Panamá.
- Capacidad
- Instalados los tres módulos del proyecto de saneamiento, la proyección es tratar 6.6 metros cúbicos de agua residual. El proyecto se ubica en un globo de terreno de 35 hectáreas.
- Proceso
- El proceso de saneamiento de agua de agua residual es de 8 horas.
Zambullirse en la bahía de Panamá es un sueño a largo plazo que las autoridades de Salud calculan hacerlo realidad en 2025, pero de la mano del millón de panameños residentes en la capital, a través de la aplicación de hábitos de higiene.
Para lograrlo, y como primer paso, desglosaron el proyecto de Saneamiento de la Bahía de Panamá en tres etapas. El primero que inició en 2007 con la orden de proceder, se incluyó en el gasto de 900 millones de dólares para la instalación de redes de alcantarillados en la capital, construcción de colectoras sanitarias (8), sistema interceptor de este a oeste y planta de tratamiento con capacidad de tratar 2.2 metros cúbicos de agua residual por segundo.
A un año de haberse puesto en operación la planta, la coordinación ejecutora del proyecto confirma que aún tiene pendiente un 10% de los trabajos para cumplir con el acuerdo contractual que incluye construcción y operación de la planta hasta 2017.
Esos pendientes se refieren a la construcción de las colectoras de Curundú, segunda etapa de Juan Díaz, Tocumen, Tapia y quebrada Iguana, equivalentes a 50 kilómetros de la red que se sumarán a los 82 kilómetros ya instalados. En total serán ocho colectoras y 140 km de redes de alcantarillado sanitario para 14,000 familias.
A pesar de que la coordinación del proyecto tiene 4 años para alcanzar el 100% hay inconvenientes en el camino que podrían frustrar el sueño en los años trazados. El alto consumo de agua potable, el vertimiento de la basura en los ríos y quebradas, aceites en los drenajes y el crecimiento de la población son los más destacados por Agustín Ordóñez, subcoordinador de proyecto de Saneamiento de la Bahía.
Por más colectora e interconexión que se instalen, si la población no toma conciencia de que también tiene que hacer su parte, el problema de la contaminación en los ríos persistirá, contó Ordóñez en un conversatorio con medios de comunicación.
Le agrega el crecimiento desordenado de la población que se ubica en las riberas de los ríos, lo que provoca atrasos en los trabajos de instalación de los sistemas de alcantarillados.
Mientras se refuerza en los trabajos y en la educación sobre la necesidad de instalarse a las redes sanitarias, las unidades ejecutoras se preparan para actualizar el plan maestro que utilizaron para el proyecto que data de 1998 y actualizado en 2001. El resultado será la base para ejecutar la segunda fase del Plan de Saneamiento de la Bahía de Panamá.