"No hay excusa para que millones de personas padezcan hambre y desnutrición en esta parte del mundo", dijo Medrano a Panamá América.
El PMA es el organismo responsable del sistema de Naciones Unidas, de proveer asistencia alimentaria a aquellas poblaciones de países que tienen serios problemas de seguridad alimentaria.
"En el mundo alimentamos por año a más de 100 millones de personas y estamos en casi 90 países, de los cuales los que registran las situaciones más graves son los de África, Asia y algunos de América Latina", indicó Medrano.
Especificó que los problemas serios de alimentación en América Latina se han detectado en Centroamérica, la región andina, países del Caribe, así como parte de Brasil, Paraguay y Argentina.
"En particular, nos preocupa la situación de los menores de 5 años, las madres embarazadas y lactantes", advirtió.
A su juicio, América Latina ha llegado al punto donde el hambre en niños menores de 5 años "es inaceptable".
Por ello, recomendó políticas públicas donde la prioridad de gasto social sea este sector infantil, de lo contrario, "tendremos que estar dispuestos a aceptar fenómenos de inestabilidad social, políticos y económicos, porque no hay sociedad que pueda crecer con un 25 % de sus niños mal nutridos".
Destacó que el cerebro de los niños se forma en los primeros 18 meses de vida.
Si un niño a esa edad no recibe los alimentos nutritivos que requiere para su desarrollo biológico, no podrá desarrollar adecuadamente sus facultades.
"Su capacidad de aprender será limitada, sus posibilidades de sufrir enfermedades serán mayores y el sistema escolar tarde o temprano lo va a desechar", advirtió.
El PMA estima que resolver el problema del hambre en la región cuesta muy poco, es el 10% más o menos de lo que el país pierde.
"En otras palabras, con 6 mil a 7 mil millones de dólares al año, se podría erradicar el hambre y la desnutrición infantil en América Latina", estimó.
Enfatizó que el no hacerlo "tiene costos entre los 70 mil millones de dólares y los 140 mil millones de dólares".
Añadió que en los próximos 5 años el PMA se concentrará en programas dirigidos a la erradicación de la desnutrición infantil y de la desnutrición crónica.
"Queremos un programa en Centroamérica para terminar el hambre y la mal nutrición en los próximos 2 años. Queremos hacer lo mismo en la región andina", subrayó.
Recordó que el organismo tiene la experiencia y capacidad para hacerlo en el área de logística, compra y focalización.
Aseguró que el PMA puede en 10 años erradicar el hambre y la mal nutrición de los niños en América Latina.
"Tenemos un presupuesto de 5 mil 800 millones de dólares y alimentamos a 100 millones de personas en el mundo, destinando a América Latina 59 millones de dólares al año", informó.
De los cerca de 521 millones de habitantes de América Latina y el Caribe, se considera que el 10% está desnutrido, o sea, alrededor de 52.9 millones.
En esta región viven unos 56 millones de niños menores de cinco años, de los cuales el 16% sufre de desnutrición crónica. Estamos hablando de más de 9 millones. Además, por cada 1, 000 niños que nacen, aproximadamente 26 mueren antes de llegar a un año.