ARQUITECTOS y urbanistas coincidieron en la necesidad de transformar el sistema de transporte público, pues se encuentra en una etapa primaria y sin luces para avanzar.
Un grupo de arquitectos, reunidos recientemente en el Congreso Centroamericano y del Caribe, concluyó que la solución al problema de transporte debe estudiarse sobre la base del crecimiento de la ciudad.
Para ellos no hay una sola fórmula, sino un conjunto del cual debe escogerse el más viable.
El grupo coincidió en que los buses artículados no serían la solución (no hay servidumbre, trazados vial), sino otro problema, manifestó la arquitecta Raisa Banfield.
"La solución, y en eso coincidimos todos, es un conjunto de medidas" que debe ir conforme con el crecimiento de la ciudad, afirmó.
Para el arquitecto Ignacio Mallol, el sistema de transporte está secuestrado por los transportistas, por lo que debe haber una iniciativa por parte del Gobierno para encarar el problema y enfrentar a ese gremio.
Mallol sugiere que no se base en un sistema a nivel de calles y peatones.
Señala que una de las alternativas más viables podría ser un monorriel.
"Sin embargo, hay que ver la ciudad con toda su red y entorno. Puede ser una alternativa mixta en donde el monorriel lleva a la gente rápidamente desde las afueras hacia el centro de la ciudad, y luego los buses internos, lleven a los pasajeros hacia los suburbios de la ciudad", indicó.
Para Mallol, la idea de los buses articulados es una solución de tercer mundo en una ciudad que aspira a ser de primer mundo.
"Yo siento que hay que hacer un gran esfuerzo y lo debe hacer toda la ciudadanía, porque el problema solamente lo quieren discutir las autoridades, los transportistas y los usuarios y ¿qué pasa con el resto de las personas?".
Creo que todos los panameños debemos colaborar y subvencionar el transporte, ya sea por medio de impuestos o por el pago de sus declaraciones de renta, porque en la medida que se resuelve el problema del transporte eso ayudaría a todo el mundo.
Se evitarían los congestionamientos y los accidentes.
Hay que ver el problema de manera globalizada. El transporte público no sólo lo debe pagar el usuario, sino toda la población, use o no el servicio público, destacó.
De esa manera, el Estado tendrá mayores recursos para buscar una mejor solución.
Un sistema aéreo como el monorriel, podría venir desde Tocumen, y pasar por la isleta del Corredor Sur y llegaría al centro de la ciudad (en lugares de acopio) o pudiera ir por la Transístmica.
La ventaja que tiene el sistema es que utiliza muy poca estructura vial (no se reventarían las calles), sino unos pilotes sencillos de colocar.
Si el Gobierno no puede llegar a brindar una solución en el período que le resta, debería instalar una oficina que se dedique a diseñar el mejor sistema de transporte para que al menos se conozca lo que el país necesita. El sistema de transporte actual no se puede improvisar
"Hay que ver hacia dónde se dirige y se planifica el crecimiento con miras a futuro", indicó Mallol.
Estas y otras inquietudes discutieron arquitectos y urbanistas del país así como el intercambio de ideas y proyectos con arquitectos extranjeros invitados al congreso Centroamericano y del Caribe que se realizó en nuestro país.
En busca del sistema viable
Arquitectos y urbanistas descartan como alternativa, el sistema a nivel de calles y peatones.