Con la llegada de las lluvias, las noches son un martirio para la señora Rosa Santana. Tiene miedo de que su casa se derrumbe y acabe con su vida y la de sus hijos.
Desde hace tres meses, la mayoría de las viviendas construidas en la comunidad de Chichibalí, en San Carlos, se han visto afectada por los continuos movimientos de tierra causados por los fuertes aguaceros que se registran en el país.
La señora Rosa manifestó que la mayoría de los lugareños son personas humildes que viven en casas de quinchas.
Alegó que cerca de cuatro residencias y la escuela del lugar están completamente deterioradas.
Esta abuela, quien vive con seis nietos y algunos hijos, indicó que desde algún tiempo su casa se ha rajado.
Pidió a las autoridades que realicen una evaluación y la reubiquen en un área segura, ya que la vida de sus nietos e hijos corre peligro.