En países como Colombia, la situación es similar a la de Panamá.
Anualmente en Bogotá eran hurtadas 10 mil tapas de alcantarilla por lo que las autoridades decidieron firmar un convenio para cambiar 250 mil tapas de hierro que existen en la actualidad, por unas nuevas de polietileno. Se invirtieron $3 mil.600 millones.
La medida se tomó luego que Jordan Sebastián Páez, un niño de seis años, muriera el 25 de diciembre del 2005 al caer en una alcantarilla a la que le habían hurtado la tapa.
La tragedia se dio mientras el niño perseguía un balón que había recibido como regalo de Navidad.
El hecho ocurrió en el barrio El Tintal, al suroccidente de Bogotá. En esa ciudad, en el 2005 fueron capturadas 30 personas, pero quedaron libres en pocas horas debido a los vacíos legales.