Con la finalidad de defender los recursos naturales, los alcaldes de diferentes del país decidieron prestarle suma importancia al ambiente. Recientemente discutieron sobre la deforestación, pesquería, manglares y arrecifes. Además de los programas de manejo costero integrado y pago por servicios ambientales.
El propósito de la actividad también creó acciones de protección a los recursos naturales y censurar la tala indiscriminada.
Fue así como el Comité Mundial de Libertad de Prensa se enteró del conflicto, y decidió ofrecer su colaboración a los periodistas panameños.
CEJIL, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, con sede en Washington, también está del lado de EPASA. Precisamente hoy se realiza una reunión de coordinación en suelo patrio, entre esta institución no gubernamental y los directivos del Panamá América para concretar la ayuda que esta organización brindará.
CEJIL es una entidad con estatus consultivo ante la Organización de Estados Americanos (OEA), la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y con calidad de observador ante la Comisión Africana de Derechos Humanos.
La última vez que los periodistas panameños fueron recibidos en audiencia ante la CIDH, en el año 2003, fue gracias a que CEJIL cedió su puesto para que Panamá expusiera los obstáculos que existen aquí, y que impiden una real libertad de expresión.
Los abogados y abogadas de CEJIL son especialistas en casos que se tramitan en la Corte Interamericana de Justicia, por lo que se espera que ellos formen parte del grupo de asesores jurídicos que apoyen a EPASA una vez esta situación pase a esa instancia.
El Magistrado Spadafora presentó una demanda civil por B/. 2.0 millones contra EPASA y los periodistas, Gustavo Aparicio y Jean Marcel Chéry.