Las promesas de los políticos generalmente caen en saco roto aunque eso no debería asombrarnos. Pero sí de preocuparnos cuando en medio del discurso político hay niños desnutridos y discapacitados.
Han pasado varios días para que las autoridades le ofrezcan una respuestas al clamor de los niños del comedor de Torrijos- Carter, luego que inesperadamente le suspendieran la beca comunitaria.