Gran cantidad de armas son vendidas ilegalmente en el "mercado negro" a menores de edad, denunció ayer, la subdirectora del Departamento de la Juventud del Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, Rosmery Reyes. Advirtió que las autoridades deben poner mayor cuidado y vigilancia a las ventas de armas ilegales, porque por muy poco dinero, las personas tienen acceso a éstas.
Explicó que el Ministerio trabaja por erradicar las bandas que operan en comunidades como El Chorrillo, Curundú, San Joaquín y otros. No obstante, advirtió que es una tarea difícil porque son grupos muy cerrados en los que no se le da acceso a cualquiera.
"Estamos tratando de rescatar a estos jóvenes que están inmersos en las bandas juveniles y por ello, trabajamos con varias iglesias como las evangélicas y la sociedad civil, porque es un problema social", añadió. Precisó que cuando se investiga los círculos familiares de los menores, se comprueba que no tienen padre o madre que los apoye y viven en la calle.
"El problema es social y está dentro de la familia cuando investigamos, así lo determinamos", apuntó. Detalló que con los proyectos que desarrollan se han resocializado unas 80 personas, que al final desearon salir del mundo en que habían caído.
"El problema de las bandas juveniles debe ser atacado desde las escuelas y comunidades, y no sólo por el Ministerio de la Juventud sino también por otros organismos", aseguró. Explicó que están elaborando un informe sobre las bandas que operan tanto en las escuelas como comunidades, porque son diferentes.