Nación

En las canchas del Pueblo

En corregimientos como Curundú, El Chorrillo y Santa Ana es difícil sacar a la juventud de los vicios cuando no se cuenta con el apoyo de las autoridades y mucho menos de la empresa privada para realizar trabajos deportivos con jóvenes y con niños que prefieren cambiar la historia: correr tras un balón de fútbol o en una cancha de básquetbol, a hacerlo porque huyen de un Policía.


Aunque no cuentan con infraestructuras para llevar con seriedad la práctica de un deporte en particular, decenas de niños y jóvenes en diferentes barrios de la ciudad tienen que improvisar canchas de juego, ya sea en las calles, en lotes baldíos o dentro de los patios de los edificios para poder ejercitarse y alejarse de los problemas sociales.
Al parecer no hay canchas donde jugar y las que existen están en completo deterioro. La historia se repite una y otra vez en un recorrido realizado por Panamá América : las canchas lloran porque los herbazales se han adueñado del terreno de juego y parecen potreros, mientras que los amigos de lo ajeno se roban o destruyen los pocos implementos deportivos que tienen.
Al realizar un recorrido por la ciudad se puede observar un sinnúmero de complejos deportivos deteriorados, además hay comunidades que carecen de estos centros de distracción. Esto a pesar de que en la ciudad de Panamá hay unas 125 canchas comunitarias a las que se les asignan , a través del Municipio de Panamá, aproximadamente 100 mil balboas al año para que se les brinde mantenimiento.
Un ejemplo claro de la falta de centros deportivos es el que se vive en el barrio de Santa Ana. Unos 150 muchachos, entre ellos niños y adolescentes, tienen que turnarse diariamente en horas de la mañana y parte de la tarde para poder llevar -con mucha dificultad- una liga de fulbito, que actualmente se encuentra en cuartos de finales.
Carlos Nieto, dirigente deportivo del corregimiento de Santa Ana y organizador de la actividad, explicó que es difícil sacar a la juventud de los vicios, cuando no se cuenta con el apoyo de las autoridades y mucho menos de la empresa privada, para realizar un trabajo deportivo con los niños.
"Una de las dificultades es la falta de apoyo. Aquí trabajamos en base al sacrificio y al apoyo que hacemos algunos residentes, porque la Junta Comunal tiene grandes problemas sociales que atender y que no pueden solucionarlos todos", dijo el dirigente deportivo. Para el caso específico de Santa Ana, son varias las situaciones donde los residentes se ven involucrados en la venta de drogas, mientras que la falta de viviendas, sigue siendo una de las dificultades más apremiantes.


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223664
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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