En Panamá se debe hacer un estudio para determinar los daños materiales y sociales que han ocasionado los incumplimientos y omisiones en violación a la Constitución Nacional y las leyes, por parte de las instituciones responsables por la planificación del desarrollo nacional durante los últimos 40 años, señaló el arquitecto y planificador panameños Alan Smith.
Los planteamientos de Smith son presentados en su nuevo libro "Planificación del Desarrollo en Panamá, Ensayos críticos constructivos en retrospectiva del Presente y de proyección Futura, que incluye señalamientos sobre las principales instituciones responsables por la planificación del Desarrollo en Panamá.
El autor explica que la obra contiene 57 artículos publicados entre diciembre de 1994 y diciembre de 1998, presentados por temas generales y específicos, entre los que destacan Desarrollo Nacional y Regional, Desarrollo Urbano y Metropolitano, Los Corredores y la Autopista, Los Proyectos Mineros y Principios y Prácticas.
Según Smith en los estados modernos la planificación es el instrumento democrático que se emplea para orientar el proceso, por las marcadas relaciones que existen entre los sectores económico y social, sobre todo cuando se registran profundos desequilibrios entre estos sectores.
Agrega que estos desequilibrios se manifiestan en bajos niveles de educación, baja productividad, desempleo y sub empleo, estados críticos de salud, acceso restringido a los servicios públicos y asistenciales y la vivienda insalubre, todos característicos de la marginalidad, la pobreza y la extrema pobreza, que restringen la activa participación de la población afectada en la programación de su propio destino.
Para el autor, la ausencia de la planificación invita a las improvisaciones y a las propuestas demagógicas, especialmente en los países de menor desarrollo relativo como lo es Panamá.
Señala que lamentablemente, muchas decisiones oficiales o ausencia de ellas, siguen contribuyendo a acentuar aún más aquellos desequilibrios, y luego de haber transcurridos 39 años desde la creación de las principales instituciones responsables por la planificación del desarrollo, el país no cuenta aún con un plan de desarrollo nacional para hacer coherentes las acciones, en tiempo y espacio, a los distintos niveles administrativos.
Para Smith, la "mera elaboración de un plan" no es en sí planificación, porque ésta es una disciplina que se desarrolla a través de un proceso científico serie que cumple con etapas indispensables de investigación, análisis, programación, que incluye el medio ambiente, ejecución y control y evaluaciones periódicas para verificar el cumplimiento de los objetivos delineados en la programación.
Destaca que un país pequeño como Panamá de apenas 2.7 millones de habitantes, de una geografía benévola y de fácil accesibilidad, no puede darse el lujo de continuar a ciegas en las tareas propias para impulsar su desarrollo integral.
Indica que los agudos problemas sociales y los firmes compromisos internacionales adquiridos exigen el enfoque de un ordenamiento administrativo moderno para proyectarse con éxito hacia el futuro.