Al menos 714 mujeres del distrito de San Miguelito están expuestas a adquirir el cáncer cérvico uterino, al detectársele el virus del papiloma humano, advirtió ayer el jefe de la Dirección Regional de Salud de San Miguelito, Las Cumbres y Chilibre, Manuel Lobo.
Manifestó que existe una gran preocupación en esta región de salud por la alta incidencia de cáncer cérvico uterino y de cáncer de mama que tienen las mujeres de la región y por el alto número de casos de mujeres con el virus del papiloma humano.
Precisó que la preocupación se da más aún, porque San Miguelito tiene una población de 182 mil mujeres que son mayores de 15 años de edad y que están en riesgo de adquirir este tipo de enfermedades.
Indicó que los casos de mujeres con el virus del papiloma humano este año prácticamente se ha doblado, ya que el año pasado se detectaron 362 casos y en lo que va del 2003 ya van 714.
Aseguró que este incremento de casos se debe probablemente a la promiscuidad sexual que está teniendo nuestra población, porque no tienen relaciones sexuales seguras, tienen múltiples compañeros sexuales o porque el esposo va a la calle y trae la infección a la casa.
Sostuvo que lo peligroso de esto es que hay estudios que han demostrado claramente la gran relación que existe entre el cáncer cérvico uterino y la infección crónica del virus del papiloma humano.
"Antes se decía que el cáncer cérvico uterino daba en los 60 años de edad y más, pero actualmente se están viendo casos desde los 20 y 25 años. Las cifras demuestran que las mujeres se nos están muriendo a los 40 y 45 años por esta enfermedad, en una edad sumamente productiva", recalcó.
Lobo informó que para contrarrestar este tipo de males, la Región de Salud de San Miguelito inició el pasado 7 de octubre una campaña masiva y extensa de toma de Papanicolau, los cuales se harán de forma gratuita en todos los Centros de Salud, con el fin de realizar 10 mil exámenes y crear conciencia en la población sobre la importancia de esta prueba.
Este examen, dijo Lobo, le permitirá a las mujeres saber si tienen un cáncer temprano para poder curarlo y evitar que mueran. El año pasado, afirmó el galeno, en San Miguelito pudieron haber muerto cerca de 100 mujeres por cáncer cérvico uterino, que pudieron haberse evitado si se les hubiera hecho un diagnóstico a tiempo.