A ESCASOS días del incendio ocurrido en la calle 18 de El Chorrillo, el espacio en el que estaban los dos viejos caserones de madera que fueron consumidos por el fuego son sólo escombros.
En el lugar que fue demolido en su totalidad, Eurindia Vásquez, una de las damnificadas, observaba resignada como había perdido todo en segundos.
Vásquez, con más de seis años de vivir en el lugar, dijo al Panamá América que el día del fuego estaba en la casa con su padre.
Para ella el incendio ocurrió en "un abrir y cerrar de ojos", que nada más le dio tiempo de salir con la ropa que cargaba puesta mientras dormía. "La única reacción que tuve en ese instante fue bajar corriendo con mi papá, porque vivo en uno de los pisos de arriba" explicó.
En estos momentos, Eurindia, se encuentra ubicada en una de las soluciones temporales que les ha dado el ministerio de Vivienda (MIVI) a las familias afectadas, mientras que consigan un lugar en dónde quedarse, hasta que se pueda conseguir una alternativa permanente.
"La verdad es que no sé que voy hacer, porque yo estoy desempleada y el sueldo de jubilación de mi padre no alcanza para mucho", sostuvo.
En la Estancia Amador, sitio que ha habilitado el MIVI para refugiar a los damnificados que han sufrido casos de inundaciones, voladuras de techo, desplomes, deslizamientos, incendios y temblores, nos encontramos con el caso de Xavier Guardia, quien tenía seis meses de vivir en un cuarto con su esposa, justo al lado del que se inició el incendio.
Cuenta Guardia que presuntamente el incendió se suscitó por medio de un corto circuito en la habitación y se propagó rápidamente porque el vecino es pintor y los productos que utilizaba son inflamables.
Como su esposa se encontraba en estado de gravidez avanzado, lo primero que Xavier hizo fue sacarla para que tragara la menor cantidad posible de humo, y así no afectar la salud ni de ella ni del bebé que ya estaba en camino.
Luego de esto, Guardia procedió a subir las escaleras para alertar a los vecinos, quienes estaban durmiendo en su totalidad. Recuerda con tristeza que "nadie pudo sacar nada".
Y la tristeza de él, fue aún mayor cuando nos contó que poco a poco le había comprado las cositas a su bebé que estaba a punto de nacer, y que las perdió todas aquella madrugada.
La evaluación social realizada por el MIVI reflejó que entre los damnificados hay 30 adultos, entre ellos 3 embarazadas, 2 adolescentes y 15 niños.
La Alcaldía de Panamá les lleva comida todos los días y las donaciones para las familias se reciben en la Estancia Temporal Amador del MIVI, en El Chorrillo.
Algunas familias están contactando pertinentes de promotoras privadas en Arraiján, para adquirir sus viviendas en el proyecto habitacional Los Cerezos.
En segundos perdieron todo
Se está evaluando la situación de cada familia para tratar de sacarlas adelante lo más pronto posible.