AL MEJOR estilo de las películas de espías, una agente encubierta de la Policía Técnica Judicial (PTJ) se hizo pasar por aeromoza de una línea aérea, contactó a un narco y actuó como "mula" para llevar cuatro kilos de heroína a Estados Unidos y así desmantelar una red que operaba entre ambos países.
En la operación, denominada "Miami Expres", realizada entre la PTJ y la Fiscalía de Drogas, se arrestó a los colombianos Alejandro Botero y Federico Schmiett, miembros de la red criminal.
La operación se inició cuando la PTJ recibió informes sobre la existencia de una red de traficantes de drogas, que recibían la carga por mar desde Colombia y ubicaban "mulas" locales para llevarla a Miami.
A raíz de esto se montó una operación en donde una detective que se hizo pasar por aeromoza, contactó al presunto cabecilla de la red aquí, Alfonso Espinoza, quien le encomendó el transporte de cuatro kilos de heroína a Miami.
Panamá y Colombia suscribieron en abril de 2003 un Memorando de Entendimiento para impulsar la interconexión, que estará a cargo de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA) y la colombiana Interconexión Eléctrica S.A. (ISA).
La directora de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Ligia Castro resta importancia a los estudios que lleva a cabo Colombia sobre la viabilidad de continuar la carretera Panamericana.
Castro dejó claro que muy poco tiene ANAM que ver con los estudios realizados del lado colombiano.
El Instituto Nacional de Vías (INVIAS) invirtió cerca de 2.3 millones años atrás tratando de establecer la viabilidad de la empresa.
La experiencia de los paíss sudamericanos de construir carreteras en amplias zonas naturales no es suficiente para motivar a las instituciones panameñas. La intención de construir una carretera por Darién "es un asunto colombiano" expresó Castro que incluso lo consideró como un acto de soberanía.
No sólo de Colombia vienen los comentarios afirmativos a favor de construir la carretera que una a Panamá y Colombia.
Pese a la cautela que generan los daños ecológicos, el vicario de Darién, Vicente Sidera considera que un proyecto de esta magnitud sería esperanzador para los darienitas y el país.
"No veo el porqué personas de otras regiones que ya tienen sus conexiones internas y con buenas vías de comunicación se oponen a este proyecto esperanzador para la región, argumentando la entrada de enfermedades, que aumentará la deforestación y el ingreso de indocumentados, sin embargo, esto es una excusa porque en Panamá hay leyes para regular estas preocupaciones y sólo hay que ejecutarlas" indicó.
Sidera advierte que ya se prevé dar concesiones de extracción maderera por 25 años, lo que sí representa un peligro.
Agrega que el Tapón de Darién ya está "destaponado" por personas que son de otras áreas del país que pretenden sacar ganancia de la maltrecha región.
Sidera desestima que las enfermedades animales puedan entrar por esta área; pues considera que las mismas podrían provenir de los aeropuertos y puertos y no precisamente por la selva darienita.
Enfáticamente manifiesta que ¡este es un argumento muy pobre, para no dejar crecer la región!