La puesta en ejecución del proyecto del Corredor Biológico Mesoamericano del Atlántico panameño, cinco años después ha comenzado a dar sus frutos con las comunidades incluidas luego de promover una cultura de conservación de los recursos naturales.
Se trata de un programa de capacitación efectuado por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) en las áreas Gnöbe Buglé en Bocas del Toro, Comarca Kuna Yala, Madugandí de Chepo, Coclé, tierras altas en Chiriquí.
En este proyecto en donde han participado las principales comunidades indígenas como la población campesina.
El próximo lunes 19 de abril estarán congregados en la ciudad capital doscientos pobladores, quienes representan cada una de estas poblaciones del atlántico panameño con el fin de intercambiar los conocimientos adquiridos durante un año y medio de capacitación.
ANAM ha podido capacitar en la promoción de la conservación y utilización sostenible a largo plazo de la diversidad biológica, mediante el uso de la tierra.
Se tomó en cuenta las prioridades de tipo biológico, social y económico, con el fin de mejorar la calidad de vida de los residentes de las comunidades indígenas.
Los actores del proyecto participaron en el estudio de cinco módulos para educación y capacitación en temas específicos de legislación ambiental, cuencas hidrográficas, calidad ambiental, manejo de territorios prioritarios y gestión ambiental.
Sobre la base de estos módulos, se ejecutaron una serie de eventos de capacitación utilizando una metodología sencilla, didáctica y participativa, para que los habitantes del corredor podrían participar en la gestión ambiental y convertirse en agentes de cambio, poniendo en práctica los conocimientos adquiridos.