Cifras del trabajo infantil
- 45,870 niños trabajan en el país, de los cuales el 66.5%, entre 5-17 años, realizan labores peligrosas.
- 14,837 son niños entre 5 y 13 años que desempeñan trabajos calificados como de tipo ligeros.
- 1,100 niños encuestados trabajan, la mayoría de primaria, descubrió el estudio.
Una investigación realizada por Fe y Alegría en escuelas del área este de la provincia de Panamá, detectó que el 60% de los niños que trabajan están en el nivel de enseñanza primaria y el 40% en secundaria.
El estudio tiene su origen en los resultados de la última encuesta del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil de la OIT (IPEC), que reveló que de 60 mil niños activos, 15 mil están en la provincia de Panamá.

Según Maritza Aguilar, directora nacional del programa Fe y Alegría, el reto era ubicar a esos 15 mil pequeños que trabajan en el área urbana, porque siempre se asocia esta práctica a la agricultura.
La encuesta.
Emprendieron el estudio en escuelas primarias, las que empezaron a visitar y dialogar con los educadores, quienes suministraron los datos.

Se conversó con los maestros porque son quienes primero identifican a los niños que trabajan.
Las escuelas enviaron una lista de los niños que trabajaban y luego se visitó a los padres y se les encuestó.
Por medio de las entrevistas se descubrió cuántas horas trabajaban, qué tipo de labor realizaban y si el padre lo consentía, al menor se le insertaba en el Programa Pro Niño, manifestó Aguilar.
La encuesta descubrió que de mil 100 niños que trabajan, 660 están en primaria, con edades de 6 a 12 años, y el resto en secundaria, entre 15 y 16 años, incluyendo a algunos de bachillerato.
Se aplicaron en escuelas primarias y secundarias de las comunidades de Las Mañanitas, Tocumen, Pedregal, 24 de Diciembre y Torrijos Carter, porque conocían la problemática por otros trabajos que habían realizado.
Encontraron niños de 10 años que cuidan a otros menores fuera de sus casas, en ventas ambulantes, en sus casas con la familia y ayudando en los comercios.
La constante de estos casos, según Aguilar, es que los padres están separados, no tienen un nivel de educación muy alto, lo que indica que es una población que no ha tenido la oportunidad de prepararse y acceder a los puestos de trabajo en el país.
Además, las familias desconocen los efectos que las funciones que desarrollan sus hijos pueden tener en su salud a largo plazo, pues lo ven como una actividad normal.
No se trata de que se sientan culpables, sino de sensibilizarlos, aseguró.
Citó el caso de niños que cargan agua por 50 centavos, un peso que no va acorde con su edad ni estado físico; al igual que los que se exponen a los riesgos en las calles en actividades de ventas ambulantes.
Apoyo.
Aguilar advirtió que el propósito de la investigación no es solo ubicarlos, sino trabajar con las familias en microemprendimientos para que mejoren sus ingresos y se den cambios en sus hijos.
Se hace un trabajo formativo con los padres, debido a que los niños trabajan para apoyar en el hogar y no es una cultura, sino por necesidad de dinero, aclaró.
A través de la Fundación Telefónica, estas cifras se envían al Comité Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil, como un aporte al Gobierno.
Es un trabajo en equipo para evitar coincidencias en las mismas escuelas o comunidades, aseguró la directiva.
Dijo que por ello se hace en conjunto con las otras organizaciones inmersas en el tema del trabajo infantil en el país.
Resultados.
En enero tendrán los resultados de la cantidad que han dejado de trabajar, así como los que han disminuido el número de horas laborales.
Fe y Alegría basa su modelo de enseñanza en “enseñar a hacer”.
En la actualidad trabajan con el Sistema de Mejora de la Calidad de la Enseñanza.
Tienen 12 centros en la provincia de Panamá.