"Ya empecé de nuevo la lucha, pero... bueno uno se cae y hay que seguir adelante".
Con estas palabras la enfermera Lidia Atencio, sobreviviente del incendio del bus 8B-07, regresó a su "nicho", como le llama al Hospital del Niño.
"Aunque no trabajo en las mejores condiciones, me siento útil y al sentirme útil, me olvido del malestar que siento", dijo.
"Espero que los conductores tomen conciencia del daño que le hacen a otras personas...", señaló con la voz entrecortada.
Levanta la mirada, se repone y se lamenta: "solamente el que está en el lugar del que ha sufrido por algún accidente, puede saber lo difícil que es seguir adelante".
Pidió a las autoridades que hagan vigilancias continuas de los buses.