Para los vendedores informales, quienes rodean los colegios y escuelas, la venta de estos productos favorece tanto a los estudiantes como a los padres de familia, pues la mayoría de ellos no tienen los recursos necesarios para adquirir otros tipos de alimentos.
Consideran que para que los estudiantes tengan una mejor alimentación deberían subir los salarios.
"Son las grandes empresas, las que se llevan el dinero", manifestaron.
Mientras esperaba el bus en la parada de la Escuela Profesional, encontramos a Yisell Guzmán, quien come una empanada y una chicha de naranja, pues esto es lo que más le gusta.
Pero, al llegar a casa no hay problemas a la hora de almorzar porque todavía le queda espacio para la comida.
Otros estudiantes como Iván Aparicio, prefieren comer una hamburguesa y una soda antes de llegar a sus viviendas.
Pero, estos no son los únicos alimentos que consumen la mayoría de estudiantes panameños, pues en estos tiempos la famosa ensalada de mango se ha convertido en una de las más solicitadas.
Le agregan vinagre, sal, pimienta y hasta colorantes, ingredientes que en exceso, según especialistas en nutrición, puede afectar el organismo.
Aunque la encuesta de Hogares realizada por la Contraloría General de la República en el mes de marzo asegura que el fuerte crecimiento que ha registrado la economía panameña durante los últimos tres años, ha dado como resultado la generación de nuevas plazas de empleo, dirigentes de gremios empresariales y sindicales consideran que o se debe al incremento de los empleos informales.
Por lo que los niveles de pobreza y pobreza extrema en el país siguen creciendo, debido a que éstos tienen pocos ingresos y carecen de medios para acceder a servicios básicos.
La merienda es importante porque complementa las necesidades nutricionales de los niños, sobre todo cuando están en la escuela.
En la ciudad de Panamá muchos trabajadores informales se encargan de suministrar lo que se puede llamar la "merienda escolar".
Una merienda hecha a base de huevo es lo que recomienda la nutricionista Flavia Fontes, del Ministerio de Salud .
Según Fontes, en países como Inglaterra la merienda de los niños consiste en emparedados de huevo mezclados con vegetales.
El huevo es pequeño, pero constituye un gran alimento.
Está formado por estructuras de diferente composición: clara, yema y cáscara.
La clara se compone en su mayor parte por agua y proteínas; mientras que la yema contiene principalmente grasas y proteínas.
También recomienda una galleta de sal, jugos naturales, además de frutas como manzanas, mangos, guineos que tienen un costo accesible.
La alimentación del escolar debe ser vista desde tres contextos como son el número de comidas, los horarios entre una y otra comida y el valor nutritivo de estas.
La nutricionista señaló que las sodas, pastillas, bebidas artificiales y otras golosinas son productos que contienen calorías vacías.
Comer sólo estos productos significa que sólo aportan calorías sin ningún otro nutriente adicional, como vitaminas, minerales y proteínas.