El Ente Regulador de los Servicios Públicos se reserva el derecho de hacerle nuevamente una auditoría en comunicaciones telefónicas a la compañía inglesa Cable & Wireless para comprobar si corrigieron las fallas que encontró la entidad, informó Edmundo Degracia, Director Nacional de Comunicaciones de la institución.
Agregó que recientemente en noviembre de 1997 el Ente, por medio de una empresa, hicieron una auditoría a 41 centrales telefónicas de la cuales 21 centros mostraban algunas deficiencias en la medición de las llamadas telefónicas.
Expresó que la medición consistió en dos etapas, la primera en realizar llamadas telefónicas hacia las centrales donde habían unos relojes que medían el tiempo.
Indicó que posteriormente la otra fase consistía en grabar en una cintas las llamadas para luego compararlas con la facturación que recibía el cliente.
Precisó que encontraron diversos problemas como relojes deficientes, elementos de la central, fallas de programación en centrales electrónicas y una gama de diferentes inconvenientes que se clasificaron cada una de ellas para que Cable & Wireless las corrigiera.
Subrayó que una vez recibido el informe, la empresa inglesa presentó una declaración jurada estableciendo que había resuelto algunas fallas y que las restantes se comprometía a corregirlas.
Comentó que de incumplir el contrato de concesión, la empresa británica podría ser sancionada con multas hasta de 1 millón de balboas como máximo.