Nación

Entre bancos y candidatos


La campaña presidencial de 1999 presenta varios perfiles muy propios de ella, una de estas características es que las tres opciones electorales han recibido el apoyo de figuras de "primera línea" vinculadas al sector bancario sin que esto se interprete como un apoyo financiero de parte de ellos a esta contienda electoral.
Sin embargo, en los corrillos de la política siempre han habido comentarios sobre cuál grupo empresarial brinda su apoyo financiero a cualesquiera de las opciones electorales que se presentan dentro de este escenario.
Antes de la década de los 60 a los candidatos se les vinculaba a las transnacionales bananeras, en la década de los sesenta, con las industrias azucareras, lácteas, las licoreras, cerveceras y sectores sindicales, mientras que en los períodos del setenta y ochenta nace la vinculación de algunos candidatos con sectores empresariales y militares; ahora, en los noventa los comentarios parecen vincular a sectores ligados a la banca nacional con distintas opciones electorales.
Y es que la inquietud por saber quiénes apoyan o favorecen determinadas campañas presidenciales y de legisladores siempre despierta no sólo el interés de los mismos votantes, sino también de la prensa nacional y extranjera, como fue el caso del actual mandatario Ernesto Pérez Balladares.
Los actuales aspirantes presidenciales parecen haber aumentado en los especuladores políticos este "morbo nacional" por la evidente relación que mantienen algunos candidatos con sectores sobresalientes de la banca panameña, fuera de otros sectores tradicionales nunca ausentes de estas contiendas, como los azucareros, cerveceros, ganaderos y otros.
Al candidato del oficialismo, Martín Torrijos Espino (alianza Nueva Nación), se le vincula fuertemente con el joven empresario Federico Humbert Arias, ligado familiarmente con el Banco General, considerado uno de los más importantes del país. Pero del mismo modo se le relaciona con la Cervecería Nacional, el sector ganadero, cadenas de supermercados y grandes comerciantes de reciente ingreso. A ellos ha de añadirse la nada despreciable industria del transporte público que, aunque dividida, apoya mayoritariamente esta propuesta.
En tanto, que la candidata de la alianza "Unión Por Panamá", Mireya Elisa Moscoso Rodríguez, es respaldada por el empresario J.J. Vallarino, presidente del Banco Disa y directivo del Partido MORENA, vinculado también al grupo de la Cervecería del Barú y la embotelladora Coca Cola .
Mientras que el candidato de la alianza "Acción Opositora", Alberto Vallarino Clement, es fundador del Banco del Istmo, y hasta hace unos meses era su vicepresidente, por lo que actualmente se encuentra de licencia. Sin embargo su mayor apoyo se encuentra en un vasto y heterogéneo abanico que involucra a grandes, pequeños y medianos comerciantes y productores agropecuarios de última generación y a amplios sectores del sector servicios.
Sobre este tema hablaron claro los empresarios Federico Humbert Arias, J.J. Vallarino, Montague Belanger, Edgardo Carles y Luis H. Moreno.
Para el empresario Federico Humbert Arias, quien lidera al grupo de "Independientes Pro Martín Torrijos", su determinación de apoyar a Martín "es personal" porque considera que es una buena alternativa para el país.
Agregó que la imagen de su empresa camaronera no se afecta en ningún momento por el simple hecho que él no mezcla la política con sus negocios.
La única vez "que me involucré con mi empresa en la política fue durante la época de la dictadura, cuando participé en los cierres y huelga contra el régimen , pero mi convicción es que la planilla y política no se mezclan", expresó.
Humbert Arias reconoció que mantiene vínculos familiares con el Banco General, pero aclaró que su apoyo a Martín en ningún momento dañará la imagen del banco, porque el objetivo de la entidad es participar en el desarrollo del país a través de la "Fundación tus Buenos Vecinos".
"Mi padre (presidente del Banco General) no tiene que ver nada con mi actividad política, pero él respeta mi decisión y así lo dio a conocer a través de un memorándum en todas las sucursales del banco".
"El banco no tienen nada que ver con este grupo de apoyo a Martín, sino que esto lo hago porque siento que debo hacerlo por el país".
El líder del movimiento de apoyo a Torrijos especificó que su empresa no ha dado aportes económicos a la campaña de Torrijos y explicó que "el 95% de los que aportan económicamente a las campañas presidenciales no son los que participan".
En cuanto a la figura del candidato Alberto Vallarino, el gerente general del Banco del Istmo, Montague Belanger, señaló que su junta directiva determinó que el banco es un ente público que cuenta con más de 2 mil accionistas, en todo el país, quienes son libres en su credo político y por eso la entidad no puede adoptar medidas de apoyar a un candidato determinado.
Belanger dijo que como organización el banco no apoya a ningún candidato ni mucho menos utiliza los recursos de esa institución para esos propósitos; tanto es así "que esta entidad no otorga ningún préstamo con el fin de financiar campañas proselitistas".
Sobre la cartera bancaria, Balanger apuntó que durante los periodos electorales, tradicionalmente en cualquier país del mundo, los meses antes se origina un proceso decreciente en la actividad financiera y económica del país, pero en Panamá aún no se siente ese fenómeno.
La actividad económica, de continuar a este ritmo, se mantendrá balanceada, pero no se descarta que pueda ocurrir algo imprevisto que altere ese dinamismo, puntualizó Belanger .
El otro banquero vinculado a un candidato es J.J. Vallarino, presidente del Banco Disa, quien sostuvo que él apoya de manera personal a Mireya Moscoso y esto no debe interpretarse como un compromiso con la entidad bancaria.
"Es natural que trabaje arduamente con Mireya Moscoso, pero en el fondo no hay ninguna relación entre la candidatura del Partido Arnulfista y Banco Disa; estoy seguro que igualmente sucede con Humbert y Vallarino", subrayó.
Agregó que en ningún momento la imagen del banco será afectada, por el apoyo a Mireya; "no significa nada en la operación del banco, ni incide en los recursos ni en la seriedad de la institución",
Vallarino anota que en esta época de política, la cartera bancaria del Banco Disa se mantiene normal, ni aumenta ni baja, por lo que origina un crecimiento normal.
HABLA EL PRESIDENTE DE LA CAMARA DE COMERCIO
Sobre el mismo tema se refirió el actual presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura, Edgardo Carles, quien dijo estar claro que este organismo no es una institución política, por lo tanto no va a favorecer a ningún candidato.
Para él "la empresa privada no aporta nada a los candidatos, lo único que podemos hacer, por el bienestar del país, es que cada uno de ellos sustente su plan de gobierno con el fin de buscar un diálogo con los empresarios".
El exgerente del Banco Nacional Luis H. Moreno recomendó que se debe evitar la conjetura de vincular la banca con las política , porque se crearía una sospecha al usuario de que los recursos de la banca nacional y extranjera serían utilizados de manera "irresponsable" en campañas políticas.
Moreno advirtió que "es necesario mantener la imagen de la banca con una responsabilidad comunal y aseguró que esas instituciones han dado muestras de responsabilidad, honestidad y eficiencia."
El especialista en banca dijo que en su experiencia sólo conoce un caso donde se involucró la política con este negocio y eso fue en 1988, cuando las operaciones del Banco Nacional eran manejadas de esta manera, pero en la actualidad esto no sucede .
Moreno mostró que la participación de la banca en campañas políticas se puede dar de tres formas: Una es cuando los candidatos y los partidos les pidan préstamos a los bancos, pero la banca privada se ha cuidado mucho de hacer préstamos de "aventuras políticas" porque corren el riesgo que después no pueden ser cobrados.
Otro caso es con la participación de la banca como un ente o empresa en la política aunque "no conozco ningún caso donde la entidad haya aportado a alguna campaña de este tipo ".
Y la última de estas formas es que cualquiera entidad bancaria acepte concederle un préstamo, pero el banco se estaría tomando un riesgo con ese préstamos .
El rostro actual de la cartera crediticia no registra morosidad de préstamos políticos, debido a que no existe hasta el momento ningún banco que se haya aventurado con créditos de este tipo que en alguna forma las pongan en peligro .
Para este exbanquero las campañas políticas no sólo en Panamá, sino a nivel internacional, detienen o estabilizan el ritmo de inversión y el crecimiento de los países.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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