Nación

Entre escándalos y acusaciones

La MLB y el Sindicato de Peloteros llegaron a un acuerdo, pero las sanciones para los pecadores son irrelevantes.


LOS CAMPOS de entrenamiento de los equipos de béisbol en Estados Unidos ya no son llos mismos, en ellos nadie debe hablar de la rivalidad de los Yankees y Medias Rojas, los cambios, posibles récord a batir, ni las transferencias millonarias; todo lo que se debe escuchar son tres palabras: Canseco+libro+esteroides.
Canseco, un pelotero marginado de las grandes ligas está revolucionando el béisbol estadounidense, con aseveraciones tales como que el 80% de los jugadores de las mayores en algún momento ha recibido una "ayuda científica" para mejorar su rendimiento.
El cubano no tuvo piedad en sus comentarios de su libro y en algunos casos menciona la vida íntima de los peloteros, pero lo que más preocupa es el uso indiscriminado de los esteroides, algo que está prohibido, pero castigado tibiamente por la MLB (Grandes Ligas).
"El dice que inyectó a varios peloteros". Inclusive a Mark McGwire, quien fue el centro de atención, tras implantar la marca de jonrones en una temporada (70) en 1998.
Ese año las miradas se centraron sobre el grandote de los Cardenales de San Luis, quien ya estaba padeciendo de problemas en su espalda que más tarde (2001) lo obligaron a retirarse.
Hay que recordar que McGwire firmó por 60 mil dólares en 1986 con los Atléticos de Oakland y 16 temporadas después valía 11 millones de dólares por año.
Nadie se podía explicar cómo un jugador una temporada antes había bateado 58 jonrones en 540 turnos al bate y un año después destrozar el récord de Roger Maris en 509 veces al cajón de bateo. ¡Esto parecía imposible!
Canseco hace declaraciones escandalosas. Destaca que cuando llegó a los Rangers a finales de la campaña de 1992, en un cambio procedente de los Atléticos de Oakland, conversó con sus compañeros Rafael Palmeiro, Iván Rodríguez y Juan González acerca de las "bondades" de los suplementos alimenticios que contienen hormona de crecimiento y esteroides.
En el libro, Canseco indica que nunca hubiera llegado a las mayores -y mucho menos ganado el premio de Jugador Más Valioso de la Liga Americana en 1988- sin ayuda de los esteroides.
Canseco confesó que personalmente inyectó a McGwire y que vio al ex slugger aplicarse dosis de hormona de crecimiento junto a Jason Giambi, cuando pertenecían a los Atléticos de Oakland.
Canseco es una de las cuatro estrellas de la era muscular que, o han admitido públicamente haber usado esteroides o, según informes, testificó a estos efectos ante un gran jurado.
Uno de los cuatro, Ken Caminiti, está muerto. Gary Sheffield, es otro. El dice que los tomó inadvertidamente. El tercero es Jason Giambi, quien no ha confirmado todavía.
Otro de los afectados es Barry Bonds, quien va rumbo a tumbar el récord de Hank Aarón de 755 cuadrangulares. Ahora, el comisionado de Grandes Ligas, Bud Selig, junto al presidente de la Asociación de Jugadores, Donald Fehr, anunciaron un nuevo programa antidopaje para las mayores a partir de este año. El nuevo acuerdo rige hasta diciembre del 2008, pero sus sanciones son tibias.
Ahora la gran interrogante: ¿Qué hacer con aquellos que destrozan los récords de peloteros que lograron hazañas limpiamente?.
Realmente las grandes ligas han actuado presionada por el clamor de los legisladores estadounidenses, peloteros que juegan limpio, el mantener el prestigio de la liga y sobre todo de aquellos que han implantado récords.

  • Por primera vez, suspensión de 10 días; segundo instante, suspensión de 30 días; tercer instante, suspensión de 60 días; cuarto instante, suspensión de un año.

  • ¿Pero qué hacer con aquellos que destrozan los récords de peloteros que lograron hazañas limpiamente?.


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186288
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América