Mientras los extranjeros aducen que ellos hacen el trabajo que los panameños no quieren hacer, los nacionales se quejan de que los extranjeros les quitan sus puestos de venta.
Eso es lo que ocurre con los vendedores de ensaladas de mango, chichas, dulces, agua de pipa, bon, hot dogs y frutas en la Avenida Central, a la altura de Calidonia.
Lo cierto es que allí, nacionales y foráneos han encontrado una forma de ganarse el sustento, si bien deben soportar las inclemencias del tiempo, los ruidos de las bocinas de autobuses y hasta una que otra trifulca por el espacio de cada cual.
Los vendedores de estos productos forman parte de la escena citadina diaria, allá donde el bullicio se combina con el comercio para dar vida a una de las principales arterias de la capital.
¿Cómo y dónde se preparan esos productos? ¿Quiénes los venden? Veamos: La mayoría de los vendedores de ensaladas y chichas preparan sus productos en un lugar por el que pagan unos seis balboas por semana. Es un pequeño local que según ellos, consta de 10 pequeños lugares para la preparación de las chichas y ensaladas, además de que sirve de depósito para las carretillas que utilizan para movilizarse.