Trabajan 24 horas al día, los 365 días del año. Esperan terminar el montaje de toda la estructura de la planta de tratamiento de aguas residuales en enero de 2013, obra de $211 millones.
Cuatro grandes tinas y dentro de ellas pequeños aros de metal llaman la atención por su contenido, una serie de tubos y dentro de ellos difusores de aire que inyectarán el oxígeno para descontaminar las aguas con este movimiento.

César Gómez de la empresa Degremont, encargada del diseño del proceso de agua y suministros, explicó a Panamá Américaque este movimiento y oxigenación de las aguas permitirá su desinfección.
Culminada la depuración, los lodos van al fondo y las aguas claras a la superficie. La empresa se encarga de tuberías, compuertas para desagües y bombas que trasladan fluidos, agua y lodo.




