El Gobierno entregó ayer los primeros cheques correspondientes a la indemnización a las familias que tendrán que ser reubicadas por la construcción de la segunda fase del Corredor Norte en el área de Cerro Batea y Torrijos - Carter.
A partir de este momento, las familias que ya recibieron los cheques tienen un plazo de 30 días para desalojar las viviendas y entregarlas a PYCSA para su demolición.
El promedio de las evaluaciones es de B/.40 mil aunque en algunos casos hubo familias que recibieron hasta B/.50 mil.
Con este pago la empresa mexicana PYCSA comienza a despejar el camino para seguir con la construcción de la vía rápida que ya tiene un retraso de unos cuatro años.
En total son 64 casas las que serán demolidas que recibirán en conjunto cerca de B/.3 millones que serán aportados por el Gobierno y por la concesionaria.