El enviado especial de Estados Unidos para América Latina, Buddy McKay, visitará la próxima semana el país para evaluar cómo avanza el proceso de cierre de las bases militares norteamericanas y la transferencia del Canal de Panamá a manos panameñas.
De acuerdo con el canciller, Jorge Ritter, el gobierno estadounidense quiere saber cómo va la transferencia del Canal y si todo se ha desarrollado con normalidad sin ningún contratiempo.
Detalló que McKay está ocupando el cargo que dejó Thomas McLarty y aclaró que en materia de política exterior para los Estados Unidos es importante la transferencia de la vía acuática.
"El gobierno de los EU quiere conocer de sus propios voceros si se está cumpliendo a cabalidad con los términos de los tratados y si hay alguna dificultad para su cumplimiento", añadió Ritter.
Sostuvo que para las autoridades panameñas no hay ninguna dificultad en la transferencia de la vía, ya que todo "marcha sobre ruedas".
"No hay dudas que la transferencia del Canal se está cumpliendo a tiempo y que el gobierno norteamericano ha hecho lo que está a su alcance para facilitar la transferencia", subrayó Ritter.
El funcionario negó que el enviado especial para América Latina venga a efectuar un balance del resultado de las elecciones del próximo domingo.
Indicó que McKay llegará al país el próximo 6 de mayo, varios días después de los comicios e inclusive ya se habrá proclamado al nuevo presidente de la República.
"La única evaluación de las elecciones que cabe es la que haga el pueblo panameño, porque ningún país se puede imponer el derecho de supervisar o avalar las elecciones de otro país", afirmó Ritter.
El ministro de Relaciones Exteriores confirmó que McKay se entrevistará con el presidente Ernesto Pérez Balladares.
A juicio de Ritter, las relaciones de Panamá con Estados Unidos no tienen que ser sobre la base de la confrontación ni con presencia militar, sino bajo otros parámetros.
El canciller aclaró que el acto protocolar para la reversión del Canal se efectuará a mediados del mes de diciembre, porque no hay nada que permita que pase a manos panameñas antes del 31 de diciembre del presente año.
Extraoficialmente se conoció que Estados Unidos y Panamá están a punto de efectuar una serie de tanteos políticos con el fin de superar diferencias que enfriaron las relaciones diplomáticas entre las dos naciones, a raíz del fracaso de las negociaciones para la instalación del Centro Multilateral Antidrogas.