Las clases podrían suspenderse a nivel nacional, si el próximo lunes el índice de afectados por la influenza en la población escolar supera el 35%, reveló ayer el ministro de Educación, Pablo Thalassinos.
Manifestó que si bien la situación actual no es alarmante se tiene previsto realizar una nueva evaluación sobre el número de estudiantes afectados por la influenza para determinar si es recomendable la suspensión de clases en algunos planteles.
Detalló que durante la semana pasada la inasistencia de estudiantes alcanzó el 20% en las escuelas de San Miguelito, lo cual es un poco más alto que en los colegios del distrito de Panamá, en tanto que los planteles del interior registraron un nivel más bajo de estudiantes afectados.
"Los mencionados índices de ausencia no son suficientes para prolongar las vacaciones de medio año a otra semana, sin embargo, el próximo lunes se efectuará otra evaluación de la asistencia de maestros y estudiantes para reconsiderar esta medida", subrayó.
Sin embargo, dijo que de llegarse a altos niveles de ausencias por la influenza, el Ministerio de Educación no ordenará un cierre global de los colegios, sino que autorizará a las autoridades de cada escuela que ordenen la suspensión de las clases.
Thalassinos solicitó igualmente a los padres de familia que no envíen a los niños que padezcan gripe a los colegios, para evitar que se propague la epidemia, cuyas complicaciones ya han cobrado más de 20 víctimas fatales, según cifras extraoficiales.