Este deseo se refleja en la preocupación de uno de sus jerarcas, monseñor Laureano Créstar Durán, director de Cáritas Arquidiocesana.
En adviento debemos mirar la Navidad por dentro, rogándole a Jesús que esté en nuestros hogares y pedirle que la oferta externa de una celebración que no es cristiana no nos afecte, espera Créstar Durán.
Adviento es una época de preparación que tiene un doble objetivo: recordar el nacimiento de Jesucristo y su segunda venida.
Hoy los cristianos en el mundo inician esta celebración espiritual que marca el inicio de un nuevo año litúrgico con todas sus posibilidades.
El adviento es un tiempo muy bonito. Es cuando los cristianos recordamos que Jesucristo nació hace 2004 años y también que vendrá por segunda vez, la definitiva, explicó monseñor Laureano Créstar Durán.
Según monseñor Crestar Durán esto implica una reflexión muy serena y alegre, porque tenemos un Dios con nosotros.
Adviento es reflexionar en familia, porque no sabemos si el próximo año estaremos juntos, reflexiona monseñor.
Explicó que también es una invitación para que pensemos más en lo espiritual y menos en regalos y juguetes.
Manifestó su esperanza en que los panameños pongan fin a celebraciones que profanan el sentido de la Navidad.
Mencionó especialmente a las fiestas que ofrecen algunas empresas que son más bien actividades semi paganas donde se gasta mucho dinero y las parejas terminan en lugares que no son los más aconsejados.
Algunas escuelas son utilizadas como albergues temporales, entre ellas, el Primer Ciclo de Yaviza y el internado, en la antigua planta de Pueblo Nuevo.
En estos dos centros se alojan unas mil 611 personas aproximadamente.
Lluvias similares podrían causar nuevas inundaciones con magnitudes superiores a las del pasado 24 de noviembre.
Cinco ríos se salieron de su cauce y afectaron a por lo menos 25 comunidades que están establecidas en las orillas de la ruta de los afluentes.