Nación

Es como el pan nuestro de cada día


El nepotismo se refiere sólo a los cargos públicos que no son transmisibles por herencia, por lo que no se puede acusar a un empresario de practicarlo en su empresa.
En cuanto a los funcionarios, éstos brindan un servicio al Estado, al cual pertenecemos todos y cuyos fondos salen de los impuestos que pagamos.
De más está decir que es un mal que ha aquejado históricamente a nuestros gobernantes. Sólo basta con echar una mirada al cargo de Presidente de la República que en su momento fue casi monárquico, en el que familias enteras tenían varios parientes que ocuparon la silla presidencial, en diferentes periodos y cuyos ministros o asesores eran sus propios congéneres.
Se podría decir mucho más, pero para muchos no es un pecado, tal como afirmaría la ex presidenta Mireya Moscoso cuando este diario decidió publicar el "Árbol Genealógico" de su administración.
En esa ocasión la ex procuradora de la Administración, Alma Montenegro de Fletcher dijo que el nepotismo no es más una falta ética de la gestión pública, que por no estar tipificado en el Código Penal no se puede catalogar como delito.
Pero el ex magistrado Edgardo Molino Mola, opina que debe tipificarse como un delito contra la administración pública, así como lo es el peculado y la corrupción de funcionarios.
Así surgió el término que luego se aplicó al vicio en la administración pública de repartir los cargos no en razón de la valía, sino del parentesco.
El nepotismo no sólo violenta la Ley de Carrera Administrativa, sino también el recién establecido Código de Ética de los Servidores Públicos emitido en la actual administración de Martín Torrijos.
El 15 de agosto de 2001, durante la celebración del IV Congreso Nacional Extraordinario del Partido Revolucionario Democrático (PRD), el hoy presidente de la República, criticó la gestión de Moscoso, al indicar que "es una guarida de nepotismo y de corrupción... Han convertido al Gobierno en un teatro de nepotismo, en el que todos los actos quedan bajo la sospecha de deshonestidad".
El domingo 7 de septiembre de 2003, durante la transmisión del programa "Diálogo", el presidente se comprometió a combatir el nepotismo, nombrando en su gobierno a los panameños más capaces que requiere el país. Agregó "no voy a llegar a la Presidencia a nombrar a mis familiares, ese no es el propósito para el cual yo estoy en política".
El martes 25 de enero del presente año, el jefe del Ejecutivo reconoció que en el Gobierno están nombrados algunos de sus familiares, pero lo justificó por el hecho de que ha sido una información que se publicó y que no se está ocultando nada. Incluso sostuvo que sus parientes trabajan, en clara alusión a que no son botellas.
(ver infografía en la página A3 de nuestro diario impreso)


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189057
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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