Nación

Escándalo de soborno con raíces en Cuba


Un escándalo de distribución de sobornos a congresistas panameños está develando, poco a poco, las operaciones de una empresa exportadora de automóviles a Cuba que estuvo en la mira del Departamento de Estado por posible violación del embargo.
Uno de los principales implicados, el empresario de origen ucraniano, Martín Rodin, quien es propietario de Motores Internacionales S.A (Moinsa), la firma que ha sido mencionada por un desertor de la inteligencia cubana como una supuesta fachada del Gobierno para sacar maquinaria de Estados Unidos con destino a la isla.
Rodin está bajo investigación del Ministerio Público de Panamá en el caso del presunto pago de sobornos a legisladores del Partido Revolucionario Democrático (PRD) a través de Moinsa. Según los alegatos, los sobornos habrían sido pagados en nombre del Consorcio Internacional San Lorenzo para lograr la aprobación de una contratación millonaria con el Gobierno, a fin de crear el Centro Logístico Multimodal (CEMIS) en la Zona Libre de Colón. El CEMIS es un proyecto de un complejo portuario de comercio internacional que incluye la ampliación de un aeropuerto.
No fue posible obtener declaraciones de Martín, pero su padre Lew, quien también ha sido accionista principal de Moinsa, indicó a El Nuevo Herald que es falsa la versión de que su empresa es fachada de otros negocios.
""Soy panameño y hago negocios en varios países, incluyendo Cuba"" dijo. "Vendemos mercancía a crédito y el Gobierno cubano nos debe dinero", agregó.
Lew, de 82 años, manifestó que la relación con su hijo ""no es muy buena, desafortunadamente él no me quiere"" .
En cuanto al caso de los sobornos, en el cual él no ha sido involucrado, comentó: "Para decir la verdad es que es muy difícil saber la verdad".
Nacido en Kiev, capital de Ucrania, Lew explicó que ""hace un tiempo"" él y su hijo renunciaron a la ciudadanía estadounidense. Lew se hizo ciudadano tras su llegada a Nueva York en 1945.
El consorcio comprometido en el escándalo de los sobornos está compuesto por cinco firmas, una de ellas Birk Hillman Consultants de Orlando, Florida. Los otros miembros son: Airport Consulting Vienna, de Austria, Técnicas Reunidas de España y McKinney International de Estados Unidoss.
De acuerdo con versiones del diario La Prensa de Panamá, tras estallar el escándalo, a mediados de enero, el consorcio contrató a la firma Interimage Latinoamericana Inc., registrada en Miami, para contrarrestar los daños de la denuncias y evitar una posible investigación de los socios de Estados Unidos por violación de la ley anticorrupción internacional.
Martín, de 42 años, fue presidente de Moinsa, la firma que en la década de los 80 representó para toda América Latina y el Caribe los automóviles rusos Lada.
Según una fuente consultada por El Nuevo Herald, Moinsa tenía otras actividades. Operaba como un santuario de oficiales de la seguridad cubana para comprar maquinaria en Estados Unidos que terminaba en la industria azucarera y otras fábricas de Cuba, aseguró el ex oficial de la inteligencia cubana que desertó en Estados Unidos en 1995.
""La empresa no sólo importaba automóviles sino que a través de esa compañía se hacían compras en el extranjero sobre todo en Estados Unidos, como por ejemplo repuestos para la zafra"", dijo el ex funcionario quien se identificó como Alex. `"En los año ochenta Moinsa era como un puente entre el general Manuel Antonio Noriega y La Habana"".
Alex explicó que no tiene evidencias de que la familia Rodin estuviera al tanto de los negocios ""poco ortodoxos"" de la empresa. Agregó, sin embargo, que el gerente general de Moinsa en Cuba era Cosme González Carone, un oficial de la Dirección General de Inteligencia, que ""sabía tanto de las operaciones de Moinsa que cuando intentó desertar en 1992 un comando cubano lo secuestró en Panamá y se lo llevó para Cuba"", agregó.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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