A treinta y nueve días para que el gobierno de Juan Carlos Varela cumpla dos años de gestión, ministros, viceministros y directores de entidades se han visto envueltos en escándalos que los han obligado a renunciar y salir por la puerta de atrás.
Esta situación ha dejado una muy mala imagen de la administración gubernamental, tal como lo han reflejado las últimas encuestas.
No había pasado ni un año de la gestión del mandatario Varela (enero 2015), cuando se registra la primera renuncia y no precisamente para irse a otra entidad.
Hablamos de Grimaldo Córdoba, quien renunció al cargo de director de Promoción de la Salud en el Minsa, después de que el Consejo Técnico de la Salud Pública emprendiera una investigación por no contar con su idoneidad de médico pediatra.
Córdoba fue condenado a 42 meses de prisión, condena que se encuentra en apelación.
Tres meses después, Edwin Cárdenas, entonces director del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), puso su cargo a disposición, luego de que se diera a conocer que había contratado a varios familiares en la entidad que dirigía, además de cometer irregularidades en contratos que reflejaron una posible lesión patrimonial que asciende a 6 millones de dólares, según la Contraloría.
Dos meses más tarde, Ada Romero, entonces administradora de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Ampyme), abandona su cargo, tras supuesta denuncia por coimas.
En un insólito caso, la ahora exviceministra de Desarrollo Social Zulema Sucre, quien despidió a sus escoltas porque se oponían a continuar paseando a su perro, de nombre Gucci, renunció a su cargo.
Casos más recientes
Uno de los casos más sonados es el que involucra al exministro consejero Ramón Fonseca Mora, quien renunció tras revelarse como su firma creaba sociedades offshore no solo en Panamá, sino en varios países del mundo que son considerados paraísos fiscales.
Este hecho provocó que Panamá estuviera en el ojo de la tormenta por varias semanas y además fuera incluida en la lista gris, nuevamente, por Francia.
Otros que están en la lista son el exministro y exviceministro de Seguridad Rodolfo Aguilera y Rogelio Donadío, respectivamente, quienes renunciaron por diferencias personales que trascendieron a la luz pública.
El dirigente panameñista Jorge Gamboa Arosemena considera que la forma de hacer política de Varela es el clientelismo, por lo que no ha sabido sumar a ciudadanos capaces de hacer el trabajo en beneficio de la población.
"No buscó la colaboración de la gente del partido para gobernar, sino en su clase social -amigos de empresa- y aquí están los resultados", manifestó.
A juicio de Gamboa Arosemena, la gente está frustrada porque piensa que el Gobierno solo ha beneficiado a sus donantes de campaña.
"Aquí no gobiernan los panameñistas, sino los amigos que se quieren aprovechar del poder", añadió.
Pronosticó que en los próximos tres años que le quedan al Gobierno habrá un caos porque Varela nunca entendió que tenía que reestructurar el Estado panameño a través de lo que prometió, una constituyente.
Por su parte, el politólogo Richard Morales señaló que en campaña, Varela prometió mucha transparencia y cero corrupción en su gestión, cosa que no ha cumplido.
"En estos dos años, hay evidencias de corrupción e impunidad, razón por la cual hay funcionarios que aún siguen en su puesto", indicó.
Afirmó que "el Gobierno no tiene ningún compromiso con la transparencia y cuando no han sido directamente partícipes, han sido cómplices porque han guardado silencio".
Morales señaló que a estas alturas será muy difícil que el Gobierno cambie este modelo ineficiente, corrupto, y la única forma va a ser a través de la presión ciudadana para que cumpla con las expectativas.
"Con cambiar los ministros y directores no habrá diferencia en la gestión porque la falla está en el liderazgo, y eso requiere una presión del pueblo, o de lo contrario, todo será igual", expresó.
En tanto, Enrique Montenegro, secretario general del Frente Anticorrupción, afirmó que se están cometiendo los mismos errores que en la pasada administración, con la salvedad de que esos sí son investigados y los de ahora van a paso de "tortuga".
"El Gobierno necesita enderezar el rumbo para salvar a Panamá de un caos total", aseveró.