La ex directora de la Autoridad de Tránsito, Sandra Escorcia, se mantiene en su versión de que Roberto Moreno -subdirector separado de la entidad- otorgó de manera irregular más de 200 permisos provisionales para taxis y niega que ambos hayan tenido roces o diferencias.
“En una ocasión lo invité a almorzar y yo pagué la cuenta”, dice Escorcia en alusión a la relación que tenían ambos, e insistió en que esos permisos -que investiga la Fiscalía Segunda Anticorrupción- no pasaron por sus manos.
Moreno, por su lado, admite que firmó los permisos provisionales por “solicitud de la prestataria y porque existía un estudio y una resolución de Junta Directiva” y subraya que la relación con Escorcia era “excesivamente tensa”.
“Quiero dejar claro que yo era un subdirector y no un suplente de la directora, por lo tanto, actué bajo criterio propio como dice la ley”, dijo Moreno y agregó: “pregúntale por los certificados de Chiriquí que entregó”.
Al respecto, Escorcia dijo que: “Lo hice para rectificar algo que estaba mal realizado porque se dieron debajo de un palo de mango en la administración pasada. Fueron firmados en base al listado de prelación que está contemplado dentro de la ley para poder que esos transportistas tuvieran algo legal para transitar”. Ambos fueron entrevistados, por separado, por Panamá América para conocer la génesis de esta polémica.