"Aquí, estamos ante un inmigrante que ha sido recibido en Panamá, e insulta a sus anfitriones: Los panameños". Así resume Alberto Barrow, director del Observatorio Panamá Afro las expresiones ofensivas escritas a través de una red social por una extranjera en contra de los panameños.
Y es que, en los últimos dos días por lo menos, se ha entrado en un debate por el programa de regularización migratoria, Crisol de Razas, que, a juicio de Barrow dista "mucho" del propósito de una política migratoria en Panamá.
Barrow, quien lucha por una sociedad libre de racismo, expresó que no se espera que una persona que ha sido acogida en un país, pronuncie insultos a sus ciudadanos.
"Expresiones como las vertidas son condenables en cualesquiera circunstancias, sea por nacionales o extranjeros", añadió Barrow, que calificó el contenido del escrito como "lo más rampantemente racista que he visto en Panamá, proveniente de un extranjero", por ello, catalogó como "repulsivo" el actuar de la venezolana quien nos tildó de "monos".
"He escuchado y leído otros, pero como este, ninguno", detalló el activista.
Rechazo
Para Barrow, este hecho genera que éste y la Coordinadora Nacional de Organizaciones Negras Panameñas (Conegpa) refuercen su convicción por la pertenencia y necesidad de la lucha contra el racismo, por eso, "no les queda más" que continuar luchando para contribuir con una sociedad libre de racismo, aseveró.
Este tipo de declaraciones debe ser rechazada y condenada por la sociedad con energía, consideró Barrow, guardando distancia del chovinismo (exaltación desmesurada de lo nacional frente a lo extranjero) y de la xenofobia.
"Pienso que el repudio a las expresiones racistas de esta venezolana que, reitero, debe hacerse con mucha fuerza, no debe llevar a los panameños a asumir una persecución en contra de los extranjeros", respondió Barrow al ser cuestionado sobre cuál sería la reacción correcta que deberían asumir los panameños ante estas situaciones, añadiendo: "se trata de la opinión destempladamente racista de una ciudadana venezolana más no de todos los venezolanos que aquí residen".
También, al ser preguntado sobre la actuación de las autoridades en estos casos, Barrow asegura que no sabe si debemos esperar mucho de las autoridades, porque se ha negado de "manera sostenida" que en Panamá no hay racismo.
"Quizás el día que la República de Panamá comience a reconocer que el racismo pervive en este país, y se presente una situación como la que estamos conociendo hoy día con la ciudadana venezolana, podremos pensar en alguna acción firme ante la misma. Ojalá ese punto de inflexión se diera ahora, con las cuestionadas declaraciones de marras".