Nación

Escuelas de la destrucción


LOS NARCOTRAFICANTES han ideado centros de entrenamiento y preparación de los comprimidos, en donde se entrena a quienes llevarán el mortal cargamento.
Generalmente, los carteles de la droga contactan a personas que no sean de nacionalidad colombiana, para evitar la vigilancia y no despertar sospechas de las autoridades en los diferentes aeropuertos.
En ocasiones, con la "mula" viaja una persona o contacto de los carteles que se encarga de verificar que la droga ha llegado sin ningún contratiempo a su destino final.
En los últimos años, los narcotraficantes han utilizado en Panamá a profesionales y hasta a familias enteras para no despertar sospechas.
Incluso, ya no alojan a sus "mulas" en hoteles como solían hacerlo antes, sino que han decidido alquilar apartamentos y residencias en áreas de clase media alta y alta para despistar a las autoridades.
En Panamá, la Policía Técnica Judicial (PTJ), la Dirección de Aduanas y las propias líneas aéreas, mantienen personal entrenado en las terminales para detectar posibles "mulas".
En los vuelos comerciales, las azafatas deben reportar a aquellos pasajeros nerviosos, que no consumen alimentos, no toman agua y permanecen sin hablar con nadie durante el transcurso del viaje.
Una vez detectado el sospechoso, al descender de la aeronave, es sometido a un interrogatorio, se le revisa su equipaje y finalmente se le somete a la máquina de rayos X.
Las personas que sean sorprendidas transportando drogas deben saber que enfrentarán entonces la peor pesadilla de su vida...
Encarar un proceso legal que seguramente le costará varios años de su vida en prisión, además de sufrir el peso de su error ante la sociedad.


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175728
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América