Martina Castillo de González, directora de la Escuela de Puerto Rico, señaló que el plantel cuenta desde hace dos años con los laboratorios de informática conocidos como "aulas de innovación".
Explica que el equipamiento de las aulas fue gracias al programa "Conéctate al Conocimiento" del MEDUCA.
Pero, lamentablemente sólo cuentan con 15 máquinas, por lo que se han visto obligados a dividir al grupo de alumnos en dos turnos de 15 niños cada uno.
"Gracias a este programa los niños ya no se irán de la escuela elemental sin conocer el funcionamiento básico de una computadora y eso es lo más importante", agregó Castillo.
Ciertamente, el pueblo panameño tendrá la oportunidad el 22 de octubre de decidir soberanamente. Ciertamente, todos asumimos que la voluntad popular será respetada. Pero mientras tanto, se desarrolla en el país un proceso que con el correr de los días se carga de politización indebida, al punto de que se ha llegado a la temeridad de traer al tapete el tema de una nueva reforma constitucional que permita la reelección, y aún más a sostener que quienes votan por el Sí estarán votando a favor de la reelección, y que quienes voten por el No, estarán votando contra la reelección.
Los transvasamientos de problemas y de desafíos que se producirán en el futuro no tienen nada que ver con el funcionamiento de un natural y saludable sistema de vasos comunicantes entre la vida y el desarrollo institucional de la ACP y la vida y el desarrollo institucional del resto del país. Tienen que ver con nuevos y en muchos casos inesperados problemas que traerá consigo la ampliación del Canal. Preparar al país para esas nuevas situaciones exigía y sigue exigiendo un tiempo que no se le está concediendo.
En esta oportunidad deseo invitar la atención de los lectores especialmente sobre la politización que el tema de la ampliación está creando en el país y que se reforzará a medida que se acerca la fecha del referéndum. Esa politización está echando por tierra la voluntad manifestada y consensuada cuando se aprobó el Título XIV de la Constitución para mantener los asuntos del Canal al margen de la política, entendida ésta como enfrentamiento y como espacio de lucha por el poder de intereses sectoriales o partidarios.
Es normal que toda convocatoria al voto popular se traduzca en una mayor o menor febril campaña electoral. Pero la naturaleza del tema que motiva la convocatoria al referéndum en vez de dar lugar a enfrentamientos entre panameños tendría que haber servido para consolidar los empeños nacionales orientados hacia el desarrollo de la democracia y hacia el bienestar y la paz sociales. Ya se empieza a notar una evidente contradicción entre los enunciados objetivos de la ampliación del Canal con la creciente división que está provocando en la población, con la aparición en el lenguaje alusivo al referéndum de un discurso vindicativo o lleno de antinomias y de intolerancias.
Me he preguntado si aún hay tiempo y posibilidades para evitar que la campaña electoral planteada por el referéndum evite que demasiados platos rotos nos muestren un desgaste y un gasto excesivo del tipo de energías nacionales que en vez de distraerse o despilfarrarse deben ser ahorradas y conservadas. He llegado a la conclusión de que si la ACP y el Gobierno Nacional continúan las estrategias y las tácticas hasta ahora practicadas, será muy difícil que el país pueda hacer de las peripecias que se derivan de la propuesta de ampliación del Canal un balance equilibrado y la constatación de un avance histórico. Por ahora muchas veces pareciera que cada una de las dos partes, la que está por el Sí y la que está por el No de la llamada Propuesta Torrijos-Alemán Zubieta, se arrojan mutuamente la siguiente pregunta: ¿Dónde se cree Usted que está? Lo ideal sería que cada una pudiera contestar: "en nuestra patria" y que ambos lo acepten y lo respeten. Y que fuera verdad.