España presentó hoy un ambicioso objetivo de la UE hacia Latinoamérica: la firma de acuerdos de asociación con Mercosur, Centroamérica y Panamá, así como convenios comerciales con varios países andinos, durante la cumbre de líderes europeos y latinoamericanos que se celebrará en Madrid en mayo.
La cumbre tendrá lugar el 18 y 19 de mayo, y para entonces España, que tiene la presidencia de turno de la UE, espera haber logrado unos "ambiciosos objetivos" a fin de que la reunión "sea un éxito", afirmó hoy la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega.
Fernández de la Vega se reunió hoy con el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Duro Barroso, para exponerle este objetivo de Madrid y tratar de acelerar el trabajo de la CE, que es la que negocia en nombre de los Veintisiete miembros de la UE.
El paso más importante que habrá que dar es la reanudación de las negociaciones entre la UE y Mercosur, ya que están suspendidas desde 2004, y lograr darles un impulso para poder firmar un acuerdo de asociación en la cita madrileña del 18 y 19 de mayo.
Fernández de la Vega confió también en que la Unión Europea podrá firmar un acuerdo de asociación con los países de Centroamérica y Panamá en la cumbre UE-Latinoamérica y Caribe del 18 y 19 de mayo en Madrid.
Panamá no forma parte actualmente de la negociación de este acuerdo pero ya ha pedido a Bruselas sumarse a ella, una propuesta que la Comisión considera "interesante".
Para la presidencia española, el acuerdo de diciembre sobre el banano en la OMC es un precedente positivo que favorece las posibilidades de conseguir un acuerdo de asociación con los países centroamericanos en mayo.
España cree que la presencia de Panamá "aportaría un claro valor añadido al acuerdo, tanto desde un punto de vista económico como político".
Para ello hará falta encontrar una solución a la cuestión de Honduras, y Fernández de la Vega apuntó que se está discutiendo cómo solventar este asunto.
La UE espera retomar a principios de este año las negociaciones con Centroamérica, suspendidas temporalmente por el golpe de Estado en Honduras que el pasado junio derrocó a su presidente, Manuel Zelaya, y también se busca cómo incluir a este país en las conversaciones.