"El silencio del dolor es lo que me queda a mí grabado: estar rodeado de tantas personas afectadas y sentir tantísimo silencio de respeto".
"Me queda también como a todos los profesionales y españoles la impotencia, la rabia, la tristeza y toda una serie de emociones que nacen con fuerza cuando experimentamos una vivencia tan dramática como ésta. Todos los españoles estuvimos tocados por el drama..."
Así se expresó en entrevista a El Panamá América el Dr. Mariano Navarro Serer, tanatólogo y psicólogo clínico, quien formó parte del equipo de profesionales que hizo un trabajo de "acompañamiento y de escucha empática" a familiares de las víctimas del atentado terrorista del 11 de marzo en España. Durante este diálogo le acompañó el embajador de España en nuestro país, Gerardo Zaldívar Miquelarena.
Navarro Serer se encuentra en Panamá invitado por la Fundación Piero Rafael Martínez De la Hoz, que dirige Giselle De La Hoz, para dictar el Taller "La Relación de Ayuda ante el Dolor Emocional", mañana viernes 16 y el sábado 17 de abril en la Universidad de Ciencias y Tecnología (ULACIT).
Durante el taller, dirigido a profesionales de la salud, maestros y profesores y para aquellos que trabajan con personas que han experimentado dolor emocional, el distinguido conferencista abordará temas como el dolor emocional, vulnerabilidad del profesional, intervención en crisis, técnicas gestálticas de intervención y humanización de la intervención. Según relató el tanatólogo, en una especie de palacio de convenciones en España, que se constituyó en un tanatorio de restos, en dos pabellones psicólogos, la policía científica y los forenses vivieron una experiencia que los marcó para siempre. Llamaban a los deudos, para avisarles, para que viniesen a reconocer a sus familiares. Irreconocibles muchos, al punto de que hubo que hacer dos y a veces hasta tres autopsias de un mismo cuerpo. Esta tarea de identificación de los cadáveres fue también traumática. Había gente que había hecho un largo e infructuoso peregrinaje por los hospitales en busca de sus seres queridos. "...se oían preguntas que no tienen respuestas: ¿Por qué yo? ¿Por qué mi madre?, ¿Por qué ha pasado esto?", rememoró el tanatólogo.
"Es difícil vivir algo así. Acompañar en estos momentos, porque tú, entonces, adquieres conciencia de tus propios límites, tomas conciencia de que no hay respuesta para todos. Si sigues allí es porque ese es tu trabajo. Es un compromiso de acompañamiento en esos momentos de impacto", añadió.
A juicio de Navarro Serer, un tercio de las personas impactadas va a sufrir trastorno por estrés post traumático crónico y va a requerir tratamiento psicológico que de hecho, empezó con esa labor de acompañamiento y escucha empática en momentos de tanto dolor.
En esta tarea de ayudarles a elaborar el duelo, el equipo de psicólogos del cual forma parte el Dr. Mariano Navarro Serer, uno de los trabajos principales es el de ayudarles a centrarse en la realidad, en donde es importante que acepten que no es un sueño lo que les está sucediendo; también, ayudarles a que expresen sus emociones, que no las bloqueen, lo cual es un mecanismo de defensa, de huida, a que recurre el individuo.