Del estadio Juan Demóstenes Arosemena ya no saldrán los grandes beisbolistas de Curundú sino buenos nadadores.
La razón de lo anterior es porque cada vez que llueve en la ciudad capital el coloso de Curundú queda convertido en una gran piscina, que es aprovechada por los niños del lugar para jugar.
Vecinos del lugar y niños que practican el béisbol en el lugar denunciaron que cada vez que llueve tienen que dejar los bates y jugar en la piscina que se forma por el mal estado del sistema de drenaje en el lugar.
Fuentes deportivas confirmaron que al parecer el problema de drenaje en el estadio es nuevo, ya que anteriormente se registraban problemas en sus calles aledañas.
Actualmente las selecciones de Panamá Metro usan el estadio para practicar béisbol cuando la lluvia lo permite.