El proyecto hidroeléctrico conocido como Chan II regresó al Estado, luego de que el Gabinete aprobara la terminación de un acuerdo con la empresa Odebrecht, que iba a ser la encargada de construirlo.
De esta forma, la concesión regresa a la Empresa de Generación Eléctrica (Egesa), que deberá evaluar las opciones para desarrollar el proyecto hidroeléctrico, con una capacidad de generación de 223.8 megawatts.
El acuerdo de terminación del contrato establece que Odebrecht Latin Finance deberá indemnizar, en caso de darse reclamos, con una cifra de hasta 30 millones de dólares a Egesa.
La subsidiaria de Odebrecht, Odebrecht Energy Luxembourg, se adjudicó la construcción de la hidroeléctrica en 2014, por un monto de 1,049 millones de dólares.
El contrato establecía que el Estado controlaría el 23% de las acciones de la generadora y que la empresa constructora administraría la hidroeléctrica, que se ubicaría en Bocas del Toro, por 50 años.