Washington -El soborno amenaza con convertirse en "un gran negocio", al menos que los gobiernos del mundo adopten severas medidas para reprimirlo advirtió el secretario de Comercio, William M. Daley, en el discurso de apertura de una conferencia contra la corrupción organizada por la Organización para la Cooperación y Desarrollo de Europa (OCDE).
Para ilustrar la preocupación de su gobierno, Daley reveló que sólo en 1998 las autoridades de Estados Unidos identificaron instancias de soborno en 60 contratos de grandes corporaciones multinacionales que puede haberle costado unos 30.000 millones de dólares a los exportadores de este país.
Con la apertura de esta conferencia, seguida el miércoles por la primera reunión a nivel global anticorrupción convocada por el vicepresidente Al Gore, esta semana estará marcada por un nuevo esfuerzo por parte de Washington de estrechar la cooperación interamericana en materia de seguridad y de la lucha antidrogas.
En la misma tarde, Hugo Anzorreguy el jefe de la Secretaría de Inteligencia del Estado de Argentina se convirtió en el primer jefe de inteligencia latinoamericano que fue recibido por la cúpula de los servicios de inteligencia del Pentágono, desde que su país fue considerado "aliado estratégico extra-OTAN" por el gobierno del presidente William Jefferson Clinton.
Fuentes panameñas dijeron que la delegación panameña a la conferencia global sobre la corrupción el miércoles, a la que por lo menos asistirá Gabriel Castro, el Contralor, no tiene planes de salirse de esa agenda para abordar otros temas.
En tanto Daley, anotó en su discurso que el reciente escándalo creado por alegatos de sobornos entre los promotores de la próxima olimpíada de invierno de la ciudad de Salt Lake City con las autoridades del Comité Olímpico Mundial, "demuestra que ningún país del mundo es inmune a la corrupción".
El secretario de Comercio habló ante el foro organizado por la OCDE que ha traído funcionarios de los 29 países del grupo regional asi como representantes del sector privado y de organismos no gubernamentales, como Transparencia Internacional, el ong anticorrupción con sede en Berlín.
Algunos de estos delegados también asistirán al encuentro convocado por Gore.
"Si algo positivo ha salido del escándalo de Salt Lake City o del nepotismo en Asia Ñañadió DaleyÑes que demostró que al costo que nos inflige la corrupción hay que añadirle un precio político: los funcionarios que han perdido su trabajo. Y también nos ilustra como ningún país es inmune a la corrupción".
Este fue un reconocimiento por el secretario de Comercio, un ex-alcalde de Chicago, de que Estados Unidos también es vulnerable a la corrupción a la vez que hacía una alusión a las renuncias de varios de los miembros Comité Olímpico así como a la expulsión del poder del presidente Suharto de la presidencia de Indonesia desde la cual él y su familia ejercieron un extraordinario poder económico durante 32 anos de su gobierno.
"La corrupción no es un tema del que es fácil de hablar en público", agregó Daley. "Todos saben que existe pero hasta hace poco muy poca gente quería hablar del tema abiertamente o con franqueza. Todo eso esta cambiando".
Por su parte, Stuart Eizenstat, el subsecretario de Estado para Asuntos Económicos, insistió que "hemos llegado al punto en que los gobiernos han reconocido la crítica importancia de combatir el maligno cáncer de la corrupción e iniciar el difícil proceso de traducir nuestra retórica y los compromisos adquiridos en resultados concretos y tangibles".
"Para subrayar la enorme importancia con que Estados Unidos encara este problema," resaltó, "el vicepresidente esta semana presidirá el Foro Global sobre el Combate a la Corrupción que enfocara distintas maneras de proteger la integridad de los funcionarios de justicia y seguridad". Esta reunión, afirmó, marcará el inicio "de la campaña de Estados Unidos de combatir la corrupción y promover buen gobierno a nivel global".