Se conoció que los tres hombres han pasado dos años incomunicados en una cárcel de Estados Unidos.
Los marinos que formaban parte de la embarcación Calafate, la cual atracó en Puerto Cortés, en Honduras, en junio de 2006, fueron detenidos por una nave de guerra de Holanda.
El pasado 15 de mayo, el director de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) en Panamá, Josephs Evans, dio a conocer al secretario general de la Procuraduría de la Nación, Rigoberto González, en una asistencia judicial, que los marinos aparecían en sus registros como positivos, luego de una incautación en el Calafate.
El abogado de los marinos, Roniel Ortiz, dijo que irá ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para denunciar a Honduras, Estados Unidos y Holanda.
Ortiz señaló que en Honduras se amañó el expediente y afirmaron que estaban muertos. Explicó que el jefe de la Policía, Carlos Mejía López, y un comisionado de apellido Nassar fueron quienes los trasladaron en una lancha de Estados Unidos.
Violación.
El diputado panameñista, Luis Barría, quien defiende a un grupo de siete marinos del barco Perseus V, entregados a Estados Unidos, criticó la actitud de ese país norteamericano.
Afirmó que el arresto de al menos 14 nacionales en las cárceles estadounidenses es un irrespeto a la soberanía panameña y una violación al Convenio Salas-Baker.
El presidente de la Asamblea Nacional, Pedro González, dijo que junto a Barría demandarán este convenio ante la Corte Suprema. Criticó al Estado panameño por dar la espalda a los marinos.