Las cifras que publicó el Sistema de Protección Civil (SINAPROC) en el resumen estadístico de eventos de 1999 resultan alentadoras: sólo 25 muertos producto de diferentes accidentes registrados en el país.
Sin embargo, después del sismo de febrero de este año y las constantes lluvias a inicios de este mes, existen quienes se preguntan si estamos listos para una catástrofe mayor.
Para el director general de SINAPROC, Arturo Alvarado, a pesar de que "ningún país está preparado para una catástrofe" porque por lo general llegan "sin avisar", nosotros sí estamos listos para socorrer y ayudar a las personas que resulten afectadas.
Alvarado indicó que "estamos preparados en dos vías", una mediante la capacitación de la población, que se inició con el programa de protección civil escolar, la distribución de volantes, seminarios en empresas privadas y voluntarios, así como con las noticias que se difunden en los medios de comunicación sobre medidas de prevención.
"La segunda vía es montar los centros de operación de emergencias, que son los encargados de velar para darle respuesta inmediata a la población", advirtió Alvarado, al tiempo que informó que mediante este proyecto se han graduado 35 personas de diferentes instituciones de seguridad pública y privada quienes prestarán el servicio de ayuda.
Sobre la ayuda que requieren los damnificados de catástrofes en cuanto a infraestructuras, quienes comúnmente son llevados a centros comunales o gimnasios, dijo que "ese problema es del Ministerio de Vivienda.
Alvarado señaló que el centro de operaciones de emergencia, que se instalará en Howard, estará listo para dentro de un mes.
De acuerdo con el funcionario, la semana pasada se estableció en Bocas del Toro un centro de operaciones como el que se planea ubicar en Panamá, el cual tendrá el control de todos los accidentes del país.
Alvarado resaltó que existe personal capacitado tanto en el extranjero como localmente, para manejar un centro de operaciones de emergencia.
"Esto es lo que verdaderamente te resuelve el problema de un terremoto", indicó el funcionario convencido, "porque el terremoto no lo puedes evitar, si se cayó un edificio y hay 10 personas atrapadas, esta gente (el personal de SINAPROC) es la que va a sacarlos, porque tenemos contactos con algunas compañías que poseen plantas eléctricas, y mantenemos una comunicación directa con agencias internacionales para pedir ayuda.
Sobre los deslizamientos, el director de SINAPROC dijo que se prepara la creación de una serie de "mapas de riesgo", los cuales indicarán las zonas de inundación y deslizamientos en cada corregimiento del país.
En cuanto a las inundaciones, Alvarado agregó que su institución "está desde hace meses en esto", además señaló que se han reunido con funcionarios del Ministerio de Obras Públicas y la Alcaldía de Panamá para que limpien los alcantarillados.
Añadió que el problema de las inundaciones en Panamá "no es negligencia del gobierno sino de la población" que ensucia las quebradas y las alcantarillas, por lo cual recomendó una colaboración permanente, "tanto del gobierno para que limpien como de la población para que no ensucie".
Sobre las cifras, Alvarado advirtió que para este año "la situación es grave, nosotros vamos a tener más lluvias que los años pasados, así como mayor cantidad de inundaciones".
El director sustentó su teoría basándose en el hecho de que en tan sólo dos semanas de lluvia se han registrado inundaciones en Bocas del Toro, Arraiján, Coclé, Chiriquí y San Miguelito.
Por su parte el oficial nacional de la Cruz Roja, Alfredo Dubois, aunque señaló que el personal de su institución está capacitado en cuanto a técnicas de rescate y primeros auxilios, admitió que no cuentan con los equipos necesarios para un desastre de mayores consecuencias.
"No sé si SINAPROC, los bomberos, u otros organismos tengan el equipo, nosotros aquí ayudamos a la comunidad con lo que tenemos", añadió Dubois.
Dijo que la Cruz Roja necesita vehículos de rescate, radios de comunicación, cuerdas, medicamentos, y equipos como palas, machetes, botas y cascos de seguridad.
Respecto a las acciones de su institución, Dubois indicó que "cuando hay un incendio o un desastre a nosotros lo que nos compete es prestar los primeros auxilios y transportar a las personas hacia el hospital.
Sobre las inundaciones en la capital, el oficial reconoció como puntos vulnerables a Curundú, Juan Díaz, las residencias cercanas al río Felipillo y Alcalde Díaz.