Algunos piensan que se necesita tener canas, para empezar a respetar el trabajo de alguien, pero creo que esta vez los hombres y mujeres jóvenes tenemos que demostrar que somos capaces de dirigir la sociedad, ya que no requerimos estar mayores para lograrlo".
Este es el principio de Esthela Calderón, joven nicaragüense de la ciudad de León, quien a sus 35 años de edad ha conquistado el mundo de la literatura.